Intentaron asaltar al sobrino del Papa cuando llegaba junto a su novia a su casa de Ituzaingó

José Ignacio Bergoglio, el sobrino del Papa Francisco, y su novia, sufrieron un intento de asalto cuando, cuando se disponían a ingresar en su casa de Ituzaingó. «Tuvimos un Dios aparte. Al patrullero que pasó lo puso Dios», resumió la víctima luego de que los malvivientes desistieran del robo.

El hecho ocurrió ayer a la noche frente a una vivienda de la calle Posta de Pardo al 800, entre Darwin y Orán, en Ituzaingó, zona oeste del conurbano.

Bergoglio y su novia, Marina Muro, creadores de la fundación «Haciendo Lío», fueron abordados por un grupo de personas armadas cuando arribaban a su domicilio, donde los esperaban sus sobrinos. Sin embargo, el robo se vio frustrado por la aparición de un patrullero que asustó a los delincuentes, quienes huyeron del lugar.

«Estaban a punto de llevarse el auto cuando ven la luz de un patrullero que estaba rastrillando la zona»; en ese momento «(los asaltantes) como que quieren apurar todo y tienen un intento de querer entrar a la casa», relató Bergoglio en declaraciones a la prensa.

La aparición del patrullero hizo que «todo se vuelva más confuso para ellos y para nosotros, que aprovechamos la ocasión y empezamos a caminar para la esquina», añadió el hijo de María Elena Bergoglio, la única hermana viva del Papa.

«Ahí vemos que (los delincuentes) se suben al auto en el que venían y se dan a la fuga. Nosotros corremos para acá (la vivienda), nos metemos adentro en una habitación y nos quedamos encerrados hasta que escuchamos la sirena de la policía y vimos la luz (del patrullero)», detalló.

Además, dijo que mientras se encontraban refugiados en el interior de la casa escucharon «disparos», aunque no pudo precisar «de dónde provenían» porque -explicó- «nosotros estábamos en el fondo y no salimos hasta que escuchamos la sirena de la policía y escuchamos a la policía identificarse».

A través de su cuenta de Facebook, el sobrino de Francisco agradeció «el rápido actuar de la policía local y bonaerense, quienes se apersonaron casi inmediatamente en nuestra casa», tras el «hecho de inseguridad que vivimos hace un par de horas con Marina Muro».

Por su parte, Muro expresó: «Pasamos un momento horrible, nos pararon en la puerta de casa, nos apuntaron con las armas y a José lo hicieron tirar al piso y le pusieron dos armas en la cabeza mientras a mí me apuntaban con otra. Se querían meter adentro de casa y estaban mis sobrinos chiquitos».

Y agregó que, en un descuido de los ladrones, «corrimos adentro, nos encerramos todos en una habitación hasta que dejamos de escuchar tiros y enseguida llegó la policía».