Por ahora sólo «rumores de despidos», tras la asunción de un nuevo directorio en el Posadas

La gestión de Cambiemos dispuso el mes pasado la llegada de un nuevo directorio en el Hospital Posadas (foto), donde por ahora sólo hay «rumores de despidos», según la trabajadora y referente del PO de Morón Jimena Lettieri. La última intervención, a manos del sabbatellismo, dejó huellas.

El Ministerio de Salud envió como director del nosocomio de Villa Sarmiento a Alberto Díaz Legaspe, quien ya estuvo en la Presidencia de Eduardo Duhalde, en 2002. Más recientemente estuvo a cargo del ministerio de Salud de Jujuy, y entre otras, cosas se lo recuerda por haber pasado por el hospital regional de Comodoro Rivadavia, en Chubut, donde se negó a practicarle un aborto a una menor (15) que había sido violada.

Su llegada no implicó grandes cambios. De hecho, hay funcionarios de la intervención de Martín Latorraca, que siguen en sus puestos, como Gustavo Yapura, quien ingresó como director de Seguridad (también estuvo a cargo de ese área en la gestión de Ghi en el Municipio y de Diego Spina en el Deportivo Morón). Otros dirigentes de Nuevo Encuentro permanecen en su cargos en áreas administrativas o de Prensa sin saber qué hacer.

Legaspe estuvo bajo el mando del actual ministro Jorge Lemus, que fue duhaldista, kirchnerista y luego se hizo macrista, como muchos en el peronismo. Lettieri descubrió que incluso volvió al Posadas parte del directorio de Donato Spaccavento, el médico de Cristina Kirchner que fue eyectado de la dirección del nosocomio en abril de 2015, para dar lugar a la intervención sabbatellista, en medio de una feroz interna política y gremial.

«Gente que conoce a Legaspe dice tenía una política privatista. Fue director en una etapa muy crítica del hospital», sostiene Lettieri, que ingresó al nosocomio hace 15 años y es el día de hoy que sigue bajo una relación de dependencia precarizada, bajo la forma de un contrato de servicio que, de hecho, se mantiene aunque está vencido hace rato. En esa situación está casi el 80% del personal, algo que la gestión anterior no llegó a normalizar.

Latorraca hizo dos llamados a concursos, discutibles porque ingresaba personal de carrera y aspirantes que llegaban con las autoridades. «Hubo 580 vacantes de pase a planta, el año pasado, para gente diversa; en noviembre se llamó a cubrir 1500 vacantes pero no se dio continuidad», explicó la ex candidata a concejal del FIT.

Por el momento no hay despidos, «pero hay muchos rumores de que se están armado listas. Acá se acogieron al decreto de Macri para verificar las contrataciones de los últimos tres años».

«ATE informó que tienen un compromiso de que no iban a despedir», contó Lettieri. Y agregó: «Rechazamos cualquier tipo de armado de lista y pedimos pase a planta de los precarizados».

Las organizaciones de izquierda y sindicales organizan un paro para el 24. Sin embargo, el PO se diferencia del resto al tomar distancia de la planta política que no trabajaba: «No vamos a defender ñoquis. Spina era uno de los ñoquis, hasta que renunció porque es concejal», apuntó Lettieri.

Fundamentó: «Hasta 10 de diciembre, ingresaron más de 1800 personas del sabbatellismo, de ATE, UPCN. Muchos a la parte administrativa, y armaron todo un aparato en Prensa que todavía está. Otros como (José María) Vittorio ( ex AFSCA, Morón y hoy en Deportes de Ituzaingó), se fueron».

Según Lettieri, la planta militante K que ingresó el año pasado no se fue y es la que estaría siendo monitoreada. «Algunos laburan y otros no. Hay otros que eran amparados y ahora vienen a trabajar», dice la dirigente del PO. Claro, son puestos que poco hacen al funcionamiento del hospital. «Hace falta personal en guardia, por ejemplo, donde vienen monotributistas mal pagos. Falta personal de limpieza y mantenimiento», explicó.

De todas formas, sostuvo que «con la excusa de los ñoquis, corremos riesgo todos». «ATE y UPCN hacen poco y les suelta la mano a algunos», apuntó.

Jimena Lettieri

Jimena Lettieri