Tras las denuncias en PPT, analizan abrir una Comisión Investigadora para juzgar a Descalzo

Si la quita de patrullas y la pueblada sobre Ratti habían puesto al intendente de Ituzaingó, Alberto Descalzo, en una situación complicada, la denuncias que agentes de la Policía Local hicieron sobre su utilización política y privada llevaron a la oposición a pedir una interpelación «como mínimo».

El viernes, el massismo y el progresismo juntaban firmas para interpelar al jefe comunal. Se sabía que había denuncias de corrupción sobre quien fue su mano derecha en la Policía Local, el desplazado comisario Jorge Castillo. Pero el sábado las confirmó el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo; y anoche las hizo público el programa de Periodismo Para Todos, al poner al aire el testimonio de tres agentes de la fuerza.

«Primero pedimos por la interpelación y si hay denuncia penal, vamos por Comisión Investigadora», advertía anoche, luego del informe de PP, un concejal del Frente Renovador.

Sería el paso previo a un juzgamiento político, muy lejano desde los números. El FPV es minoría pero por arreglos previos aún domina el Concejo.

Acompañaría esta investigación «a fondo» el interbloque progresista. «La interpelación es necesaria, pero es un primer paso para la comisión investigadora. Si estas denuncias son oficiales hay que investigar qué pasó», dijo esta mañana el socialista Esteban Vallarino.

Este sector opositor siente que Descalzo está a la deriva y usando sus últimos cartuchos. Ritondo confió que hubo una denuncia penal en la Justicia de Morón. Pero el HCD no tiene las manos todavía para juzgar al intendente. Y, de hecho, le cuesta pedir la interpelación, con mayoría simple.

De un total de 20 escaños, el PJ tiene 6, más dos aliados de Nuevo Encuentro; Cambiemos otros 6; el FR tiene 4 y el progresismo otros dos (PS y LdS).

«Ayer involucraron al intendente por las custodias ilegales a empresarios amigos y la coacción para los actos públicos. Hay que ver cuáles son las responsabilidades que a él le caben», sostuvo Vallarino, tras escuchar a los agentes contar que los obligaban a ir a actos del FPV y a cuidar casas de punteros.

Entre esos amigos con derecho a custodia está Alberto Traverso. Un golpe comando en el que también robaron a sus custodios destapalló la olla del negocio. En Cambiemos su caso hace ruido: es amigo del ex candidato Osvaldo Marasco (dueño del predio donde se instaló el circo Royal) y suegro del presidente de bloque macrista, Sergio Crego, quien la semana pasada sólo pedía prudencia. Con Ritondo se reunieron otros dos ediles de esa bancada la semana pasada. Se trata de Gastón Di Castelnuevo y José Luis Sánchez. El primero reconoció que los nexos interfieren con la política.

«No podemos acusar al yerno de alguien que se vio favorecido. Tampoco le pongo la misma carga al empresario que tenía la custodia que al municipio. Vamos a ver a medida que avancen los hechos qué postura tiene cada uno. Si acompañamos a la gobernación no va a interferir. Si alguno no quiere acompañar esto porque lo toca de cerca veremos qué pasa», sostuvo Di Castelnuovo este lunes, consultado sobre si presidente de bloque.

«Lo de PPT no nos sorprendió: estábamos al tanto, estuvimos con Ritondo la semana pasada. Creo que primero hay que ponerse en contexto – indicó-. Venimos de 28 años de gobiernos del PJ en la Provincia y de 12 años nefastos para el país. Son cosas que van saliendo a la luz y te van superando».

Hasta el viernes, la postura de la bancada era «no salir a pegar» después de la pobrada. «Si viene el municipio a explicar bien. Ya sabíamos Sanchez y yo lo que iba a salir. Igual nos pareció tener un gesto con el municipio. Si no vamos a acompañar el pedido de interpelación», apuntó Gastón.

Luego de esas declaraciones, el bloque de Cambiemos se sumó a las firmas de massistas y progresistas del viernes, para buscar interpelar al intendente.

Es obvio que Ritondo va a fondo contra Descalzo, quien se animó a patear el tablero sin mucho que ganar. Por eso la Provincia no aceptó la devolución de las patrullas y envió otras nuevas. El escándalo del jueves frente al Circo permitió exponer un escándalo aún mayor, contra el intendente.

«Es muy fuerte lo que pasó. (El secretario de Seguridad municipal, Hugo) Almeida vino y nos pareció un buen gesto la semana pasada, pero con lo del jueves y los hechos anteriores hay cosas de mayor gravedad. Hubo un cambio en seguridad. Hay una idea de que la UPL no puede ser un brazo del intendente y acá hay que entender ese cambio, aceptarlo y acompañarlo. Si hay una demanda de mayor transparencia hay que apoyarlo. La medida de declaraciones juradas de los comisarios es lo que la sociedad demanda, para una policía controlada y más transparente», concluyó Vallarino.