Alto acatamiento al paro de UDOCBA y marcha a La Plata por reapertura de paritarias

El regreso a clases en la Provincia estuvo cruzado por el reclamo de reapertura de paritarias. El paro de 48 horas que inició un sindicato menor como UDOCBA tuvo, según esta organización, un «90% de adhesión», con «apoyo» del SUTEBA, que no había anunciado medidas de fuerza pero movilizó.

La movilización se concentró en la Casa de Gobierno y en la Casa de la Provincia en Capital Federal. Hubo seccionales de Suteba que adhirieron, con respaldo de la izquierda, además de Auxiliares. Su sumó también ATE Provincia. Según estas centrales se organiza un paro masivo para el 11 de agosto.

Los principales reclamos de hoy tienen que ver con la recomposición salarial para el segundo semestre, el pedido por más cupos para los comedores escolares y obras en establecimientos. El Gobierno provincial anunció que retomará las conversaciones con el sector el próximo 9 de agosto.

El secretario de la Unión Docente de la Provincia de Buenos Aires, Miguel Díaz, explicó que «hemos perdido un 20 por ciento de salario en estos meses, todo es a la baja y para que se reactive el consumo hay que inyectar dinero y para eso hay que dar aumento de salario».

«Si este gobierno tiene más dinero que el anterior y no lo invierte en obra pública, por qué no lo invierte en salarios. Pedimos sensibilidad que nadie gane menos de 12 mil pesos por mes, pero no veo la voluntad de acción de este Gobierno», agregó.

Díaz afirmó que los docentes bonaerenses «estamos un 10 por ciento debajo de los sueldos de las provincias vecinas, como La Pampa o Córdoba»; y resaltó que «Lo único que pedimos que reabran las paritarias como se prometió en febrero y que se reajuste el salario de acuerdo a la inflación».

Por su parte, el ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, reinició eel ciclo lectivo en la Escuela 2 de General Pinto. «Cada día de clases es importante para el presente y futuro de nuestros chicos», sostuvo. Y enfatizó la necesidad de que “los adultos diriman sus conflictos con tolerancia y en el diálogo”, para que las disputas de los mayores “no obstruyan la libertad de los chicos y de los jóvenes de forjarse el futuro que anhelen”.