El Nuevo Encuentro intentó despegarse de los vendedores ambulantes detenidos en la estación

Nuevo Encuentro salió a despegarse de los vendedores ambulantes que intentaron recuperar a balazos el lugar perdido en la estación Morón, el viernes, donde sólo de milagro no hubo que lamentar ningún muerto. El sabbatellismo se basó en el posteo de un prófugo para negarlos entre sus militantes.

El episodio terminó con dos integrantes de la red callejera presos, y otro internado con dos balazos. La víctima es Hugo Javier Salinas, quien el viernes había regresado a su antiguo puesto de la salida del andén sur, después de los desalojos y del trunco proyecto de la nueva «Feria Peatonal Sarmiento».

Cerca de las 9 de la mañana dos autos con entre 5 y 7 personas fueron a correrlo por la fuerza. Lideraban la misión los hermanos Cristian y Víctor Salinas. El primero terminó preso por «tentativa de homicidio», al igual que Adrián Plessis. Víctor, vocero durante la protesta de agosto, sigue hoy «prófugo».

Durante esa mañana las derivaciones políticas ya empezaban a tomar cuerpo. El oficialismo empezaba a pagar caro la idea de «formalizar» a un grupo de vendedores que había mantido el «diálogo» con el Ejecutivo luego de los desalojos del 22 de julio. Aunque ahora no tiene ni que explicar por qué no se puede dejar el espacio público librado a la ley de la selva. Después de todo era necesario, antes de anunciar la reforma integral de la estación.

Hasta el desalojo, Cristian y Víctor eran los dueños del puesto principal en la puerta del andén. Habían sobrevivido a otros operativos y superado las depuraciones, quedadose al frente de la organización, desplazando a Javier a un puestito en el andén norte; el que pronto será limpiado por el Gobierno.

Víctor fue el vocero de las marchas contra el intentendente, Ramiro Tagliaferro, a quien no pudo llegar. La protesta ardió durante 4 días, pero se empezaría a desgastar y a romper, por las ofertas que desde el municipio hacían a otros sectores, entre manteros, empleados en negro y la vieja guardia.

Tagliaferro selló el trato con el grupo liderado de la familia «Reyes» para que se queden con la Feria Peatonal, pero entonces la oposición lo rechazó de plano, ya que la experiencia había terminado mal en los ’90 y porque entre los firmantes estaban varios de los que protagonizaron incidentes.

Aunque la presión había pasado a la oposición, el gobierno no se sacaba el problema de encima. Se compraría otro: la disputa por el terrotorio. Es que las guardias policiales habían aflojado y de a poco los vendedores volvían a dominar algunas esquinas. Hasta llegar otra vez a la estación central.

Tal como advertía este medio, la red no defendía los «puestos de trabajo», sino un negocio privado, espurio y de capitalismo en negro, donde el metro cuadrado no se dirime por concurso, entre miles de desocupados: Se licita a los tiros, a la vista de todo el mundo. Final anunciado de fin de ciclo.

Cuando se confirmó que los atacantes eran los Salinas, ex dueños de la estación y militantes de Unidos y Organizados, todo Cambiemos respiró aliviado.

La foto en la que aparecen juntos durante la campaña 2015 es más que elocuente. Este medio las había difundido en julio, a un riesgo que no era menor.

Recién este sábado, luego de que esas imágenes recorrieran las más importantes redacciones y aparecieran en las pantallas de los noticieros con más rating, el Nuevo Encuentro emitió un comunicado en el que intentó despegarse y denunciar a la gestión de Tagliaferro por «una operación de prensa».

Según es sabbatellismo, el clan había sido «varias veces denunciados por nosotros como parte de la mafia de la venta ilegal callejera». El relato había sido llevado al HCD, sin diferenciar bandos: Hernán Sabbatella, el jefe de bloque, no precisó nombres pero aseguró durante el debate por la Feria que entre los firmantes aparecían vendedores que habían sido «procesados» ante la Justicia por protestar ante los desalojos de la anterior gestión.

Resulta difícil de creer que la venta ilegal se realice a la vista del Estado, sin complicidades de ningún tipo. Nuevo Encuentro dice ahora que «se intenta ligar a miembros de la familia Salinas al espacio que, lejos de ampararlos, ha denunciado su accionar pública y judicialmente». No dio nombres.

«Nada más alejado de nosotros que el vínculo que Tagliaferro vendió a los medios durante el día de ayer, posiblemente para encubrir el desmadre que genera en Morón el pacto de su gobierno con esos mafiosos. Fuimos nosotros quienes enfrentamos a la mafia de la venta callejera durante toda nuestra gestión; fuimos nosotros quienes erradicamos a los mafiosos de la peatonal Sarmiento que les había regalado Rousselot», recuerda el sabbatlelismo.

En parte es verdad. También que la venta proliferó durante las gestiones de Martín y de Lucas Ghi, mezclada con la politiquería y la barra del Deportivo Morón, que presidía el actual concejal K Diego Spina. Víctor  Salinas era capo en la estación y eso le generaba una tajada  grande del negocio. Tanto como para viajar en avión a Brasil durante el Mundial 2014. Lo hizo junto a su hijo, a un empleado del club que militó en el Movimiento Evita y un ex precandidato a concejal del PJ, que pasó por La Cámpora y el sciolismo. Las fotos fueron publicadas en su momento por U/M.

El último post de Salinas en Facebook es del 5 de agosto, día en que casi detienen a Hebe de Bonafini para que declare en el marco de la causa de «Sueños Compartidos»: «Muchos me critican por mi postura en contra de las medidas tomadas por este gobierno y la justicia muchos me critican por las dudas que quiera en algún momento hacer política pero este país se va a la mierda no sólo no te dejan TRABAJAR si no que van tras de una de las mujeres más valientes del mundo Madres y Abuelas estamos con ustedes lpm!!!!!», escribió. Luego actualizó su perfil, con otra foto en Brasil.

Nada dice de todo aquello Nuevo Encuentro. Sólo alega que el Municipio «mandó a distribuir una fotografía en la que miembros del clan Salinas aparecen con volantes partidarios y chalecos con la leyenda Unidos y Organizados». «En la foto aparece con una remera de UyO Cristian Ramón Salinas, quien fue precandidato a sexto Consejero Escolar por la Lista Compromiso Federal, liderada por los Rodríguez Saa, en las PASO de 2015».

«Todo el vínculo de los Salinas con nuestra fuerza es que uno de sus miembros posó con una remera», sostiene el comunicado, de una manera casi inocente.

La foto, en realidad, fueron dos. Ambas sacadas en un puesto de campaña que los Salinas tenían en su propio búnker. Una de esas imágenes muestran, incluso, a Víctor frente a la mesa de campaña del Nuevo Encuentro. Sostiene en su mano la boleta que llevaba a Aníbal Fernández y a Sabbatella. Es cierto que Cristian apareció en una lista de Rodríguez Saá. Pero no pasó las Primarias, al igual que otros tantos que luego serían reclutados.

Por último, el sabbatellismo utilizó un posteo de Víctor, quien en respuesta a las fotos publicadas por Un Medio en julio, se despegaba también en Facebook : «Viendo que han levantado una nota que me hicieron en una radio y que me han puesto en un lugar con mala imagen me veo obligado a salir y aclarar que nada tengo que ver con la barra del club deportivo Morón del cual soy hincha pero ni siquiera soy socio se menciona mi nombre y apellido y se me involucra con el nuevo encuentro y el fpv y es FALSO ya que su política contra el vendedor ambulante también fue rigurosa y en el año 2012 sus políticos allanaron mi hogar por el mes de octubre (…) su accionar me llevó a volver a empezar con dos cajas de alfajores”.

Cómo pasó Víctor de vendedor de alfajores a dueño del puesto más imporante de la estación, a liderar la protesta y a salir por todos los medios K entonces??? Este estado de la política no tiene que ver con las ideologías. Habla de su costado más oscuro. Ese que da vergüenza cuando sale a la luz.

Víctor y Cristian Salinas

Víctor y Cristian Salinas