El PAMI envía afiliados al Hospital de Morón y cuestiona los servicios que les brinda Ituzaingó

El PAMI adoptó al Hospital de Morón como prestador médico y, al mismo tiempo, cuestionó el servicio que brinda el municipio de Ituzaingó a sus afiliados, desde que sus centros sanitarios fueran incluidos en el polémico convenio que firmó el intendente Descalzo con el procesado Luciano Di Césare.

«Gracias a la gestión del PAMI y las autoridades del municipio de Morón, contamos a partir del mes de septiembre, con el Hospital Municipal de Morón como prestador», comunicó hoy el delegado de Ituzaingó, Gabriel Pozzuto.

Ese convenio fue firmado por el intendente Tagliaferro y el director regional de la obra social, Rodolfo Bentaverri, el 21 de septiembre (Día del Jubilado).

Esta también fue una práctica común durante la gestión anterior. Habrá que ver ahora los resultados. En el caso de Ituzaingó no podrían ser peores.

Es que mientras el PAMI estuvo arbitrariamente intervenido, no sólo se hizo cargo del Hospital del Bicentenario, sino que, a cambio, traspasó a miles de sus afiliados de prestadores privados a las unidades sanitarias municipales: El antiguo hospitalito de Brandsen 3859 y la Salota de Soler 255.

El acuerdo firmado en 2009 era insólito. Porque, por un lado, el convenio establecía que el PAMI invertía en un hospital de alta complejidad pero se quedaba con apenas un sector gerentológico. La maniobra de los Hospitales del Bicentenario, orientados a nuevo municipios, fue denunciada ante el juez Claudio Bonadío, que primero se ocupó de la causa de letras del Tesoro, motivo por el cual procesó al ex interventor (que financiaba con la caja de la obra social el gobierno de Cristina Kirchner). También fue procesado por defraudación por el juez Ariel Lijo, tras una denuncia del nuevo titular del PAMI, Carlos Regazzoni, que lo acusó de haberse autopagado $1,3 millón por supuestas vacaciones no gozadas entre 2004 2012.

El perjuicio contra la Caja de los Afiliados, que es autónoma, todavía está en el terreno judicial. Pero el futuro de los Hospital del Bicentenario comienza a acordarse. El mes pasado Descalzo estuvo con Regazzoni, pero sólo consiguió una foto. Según trascendió, fue apenas una reunión institucional de cortesía, que el intendente utilizó para seguir prometiendo lo que no puede cumplir: la inauguración del hospital materno del municipio.

En principio, el PAMI va a readecuar todos los hospitales, para su propio uso. «Legalmente son del PAMI», recordó su titular en una entrevista a Télam.

La intención del descalcismo era traslasarlo a la Provincia, algo que no pudo pasar por la Legislatura porque nadie quiso quedar pegado al acto ilegal.

Lo que el kirchnerismo nunca aclaró, ahora debe ser re discutido. «Hay una disputa por la gestión del hospital», reconoció una fuente de la obra social.

De todas formas, el Elefanto Blanco que se levantó en Brandsen y Roca tendría varias utilidades. Se verá la forma legal, pero no lo usará sólo el PAMI.

Lo que firmaron Descalzo y Di Césare estableció que la Obra Social era apenas el «comitente» de la obra, es decir, que ponía la plata por el estado municipal, que compró el terreno en un remate, hace más de una década. La piedra fundacional la colocaron en 2003. Luego hubo avances y muchas mentiras. Prometieron una inauguración parcial que nunca llegó, además del falso corte de cinta que encabezó Daniel Scioli antes del balotaje.

En 21 años, la administración Descalzo no pudo proveer un hospital con internación, ni un materno, como no pudo hacer su propio edificio de gobierno. Siempre dependió de Nación, como ahora sale a arreglar calles con dinero del endeudamiento de la Provincia, aunque sin aclararlo, claro.

A cambio del Hospital, el Municipio ofreció al PAMI servicios que tampoco podía cumplir. Absurdamente, en 2015 se enviaron por un convenio a muchos afiliados que capitaban en clínicas de la zona a las salas municipales. El problema es que cayeron abuelos con problemas cardíacos a un hospitalito que no tiene unidad coronaria, motivo por el cual buscan de inmediato un rechazo conformado. Y lo mismo pasa con la sala de la calle Soler.

Mientras busca sumar «nuevos prestadores», Gabriel Pozzuto se queja de los 500 a 900 rechazos que otorga esa dependencia cada mes a los afiliados, que por distintos motivos no pueden atenderse allí. «El Municipio ofrece la sala de Soler 255 al PAMI, pero no puede garantizar ningún servicio. Se dan turnos a 90 días. No hay médicos porque les pagan poco. Estamos buscando ampliar la cartera», indicó el titular del PAMI de Ituzaingó.

Por ahora, se sumó al hospital de Morón y se lanzó un plan de capacitación de médicos de cabecera. La obra del Bicentenario sería retomada en 2017.

Gabriel Pozzuto (izq), jefe PAMI Ituzaingó

Gabriel Pozzuto (izq), jefe PAMI Ituzaingó