Soterramiento con grieta: Dietrich cuestionó los falsos anuncios y diputada K se opuso a la obra

El día que el Gobierno de Macri comenzó un proyecto kirchnerista, la grieta estuvo a flor de piel. El Ministro de Transporte dijo que con inversión en los trenes se hubiera evitado la Tragedia de Once. Minutos después, una diputada K cuestionaba la inversión lanzada para el Soterramiento del Sarmiento.

«Si decimos que lo vamos a hacer, lo hacemos. En febrero estuvimos acá y dijimos que iba a empezar la tuneladora. La obra fue anunciada en 2006, se enterró la máquina hace cuatro años y por primera vez se hace realidad», sostuvo Guillermo Dietrich, esta mañana, en el obrador de Haedo.

Y agregó: «Este evento tendría que haber sido en 2011, inaugurando el soterramiento. No hubiera pasado la catástrofe de Once».

El plan licitado en 2010 difiere bastante con lo actuado después. Cuando se firmó el contrato, la obra era de Haedo a Caballito, y no desde Castelar.

«Tampoco contemplaba cambios de electrificación, selañamiento y comunicaciones. La obra se complementa de Castelar a Moreno con pasos a nivel, lo cual va a empezar en paralelo con la obra del túnel, para garantizar la integración y que el tren pueda operar con intervalos de hasta 3 minutos en hora pico», explicó el ministro.

«Con estas obras volvemos a ser la Argentina innovadora -sostuvo el funcionario -. Es la recuperación de los FFCC después de años de decadencia».

Un par de horas después, en un bar de Morón, la diputada nacional del FPV Juliana Di Tullio cuestionó tanto el proyecto vial como el financiamiento.

Por un lado, se opuso al proyecto al opinar que «no se puede invertir semejante dinero en un sector del Conurbano». «Yo quiero un país Federal», alegó.

En tanto, cuestionó que el primo del Presidente, Ángelo Calcaterra, sea uno de los beneficiarios de la construcción del soterramiento.

«Macri mandó un DNU otorgando $45 mil millones para la obra de su primo. No se aprobó, pero no se trató en ninguna cámara y mientras no sea rechazado está vigente».

La lectura de la legisladora que perteneció al Movimiento Evita, hasta que se casó con JuanBontempo, un verdadero Pingüino del Sur: fue superintendente de Seguros de la Nación, careció de muchos datos relevantes.

El DNU (decreto 797-16) que firmó Macri en junio para ampliar el Presupuesto fue por $100 mil millones. 40 mil son para obras a terminar este año, entre ellas el Soterramiento del Sarmiento, que este año necesitará de apenas $300 millones. El gran gastos será  en los años siguientes: de $8.940 millones entre 2017 y 2018, y de $ 28.820 millones entre 2019 y 2020.

Aunque el Tesoro hará aportes, el grueso del dinero saldrá de un crédito del banco brasileño BNDS, tal cual había había proyectado el Gobierno de Cristina Kirchner.

Esto se debe a que una de las empresas constructoras es la brasileña Oderbretch, la principal de Brasil, envuelta hace un tiempo en los escándalos de corrupción en ese país (su dueño de hecho está preso).

Las obras empresas son la italiana Ghella (el macrismo buscaba financiamiento de ese país) y la argentina IECSA. Las tres fueron contratadas en la anterior gestión.

IECSA, de hecho, fue una empresa habitualmente contratada para asuntos de transporte. Perteneció al Grupo Macri, hasta que Mauricio se postuló a Jefe de Gobierno Porteño.

Di Tullio, por desconocimiento o mala fe, dijo también que «la obra original no le costaba al Estado, porque la inversión era privada. La plata la ponían empresas que se iban a quedar con la tierra, de gran valor immobiliario». Aquel proyecto, como el FPT (también se dijo que se iba a recuperar el dinero que el Estado colocaba para televisar el fútbol), estuvo muy lejos del financiamiento soñado al principio. Aunque es cierto que la utilización de las tierras que puede dejar el FFCC en superficie es un negocio más que interesante, tanto para el Gobierno Nacional, el porteño y el municipio.