Meyer duda sobre el «verdadero interés» de Marchi: «manejar el dinero de los futbolistas»

Luego de que el Ascenso postergara una semana la reanudación del torneo de Primera B, el presidente del Deportivo Morón, Alberto Meyer, se despachó finalmente contra el secretario de Agremiados, Sergio Marchi, a quien le comunicó en un post que los jugadores tienen «asegurado» el sueldo.

«Le recuerdo por si se olvidó, que los jugadores de fútbol son tan empleados como el portero del club y tienen derecho a cobrar sus haberes, con la única diferencia: los empleados, si no lo cobran saben ser considerados y aguantar por que aman a la institución que los cobija», posteó hoy el empresario en su cuenta personal de Facebook.

Meyer cree que los profesionales de la pelota, hoy en huelga, tienen otro respaldo. «Los jugadores que también aman la camiseta que ostentan, tienen otro derecho a ejercer sus haberes. Ud. bien lo sabe, que sino cobran en tiempo y forma, INHIBEN al club que los contrató, y los clubes no pueden contratar nuevos refuerzos y no pueden arrancar a jugar el torneo».

El titular del Gallo se preguntó «entonces, cual es el verdadero motivo de su interés en manejar el dinero de los futbolistas, si tienen muy bien asegurado la forma de ejercer, la manera de cobrarlos».

«Además – recordó Meyer – los médicos, utileros, cancheros, kinesiólogos, personal de maestranza, personal de las instalaciones, tractoristas, lavanderos, administrativos etc etc, no tienen también familias…. y los servicios del club? y la luz, el gas el agua…la regalan?».

«Por favor, pongámonos a trabajar en serio, que tanto jugadores como empleados y como piensa toda la gente que ama este deporte que forma parte de nuestro folclore, de nuestra idiosincrasia, de nuestra vida… queremos ponernos de acuerdo y colaborar para que este deporte arranque».

«Sin fútbol se pierde mucha felicidad y pasión en nuestras vidas..no hagamos que por un interés gremial, se prive de alegría a nuestro pueblo», concluyó.

Marchi, hoy endurecido como la CGT o la CTA, es investigado por desvío de fondos del Fútbol para Todos y también se lo asocia al ciclo de Julio Grondona. Su gremio logró torcerle el brazo a los grandes clubes tras la recisión del contrato que la AFA tenía con el Estado por los derechos de TV.