Condenan a 9 años de prisión al conductor que atropelló y mató a dos jóvenes en Haedo en 2015

El Tribunal Oral en lo Criminal 6 de Morón condenó hoy a nueve años de prisión a Diego Cuevas (21), como autor responsable por dolo eventual de la muerte de dos jóvenes y las heridas causadas a otros 4 adolescentes con su auto, durante la madrugada del 5 de abril de 2015.

Diego Cuevas llegó a este juicio con prisión preventiva, pero domiciliaria. Y continuará por ahora en tal condición su condena, por lo menos hasta que esté firme. La sentencia es justo la mitad del tiempo exigido por la Fiscalía y las querellas. La defensa no podrá apelar el tiempo de prisión.

La lectura del fallo se desarrolló este mediodía en los Tribunales de Morón. Pero no dejó conforme a la familia de las víctimas.

 

«Hace dos años que vengo luchando por mi hijo. En ningún momento vinimos acá a pegar. Estamos rodeados por la policía y no somos delincuentes», dijo a la prensa María Angélica Guaraz, la madre de Lautaro Juárez, una de las víctimas de 16 años.

«Ahora él va a su casa a brindar con sus padres y ¿nosotros qué? Nueve años de burla le dieron. Por segunda vez me lo entregan muerto», agregó a los gritos la mujer.

El hecho ocurrió a las 7 del domingo 5 de abril de 2015 en Rivadavia y Maipú, de Haedo, cuando Cuevas, a bordo de un Nissan Tida, corría una picada con un Volkswagen Bora negro y atropelló a varios jóvenes que salían de bailar.

Lautaro Juárez cayó muerto en el lugar y cuatro adolescentes quedaron tirados en el suelo, con heridas de gravedad. José Manuel Lastra, que era primo de Juárez, falleció el 27 de abril del mismo año en el hospital Luis Güemes de Haedo debido a las lesiones sufridas.

Por la cantidad y contundencia de las pruebas presentadas, los peritajes que comprobaron que Cuevas venía a 127 km/h cuando embistió a los seis amigos en avenida Rivadavia y Maipú, y las declaraciones testimoniales que dan cuenta de que el chico venía corriendo una picada a bordo de su Nissan Tiida, los letrados que representan a las víctimas esperaban que este se convierta en un «fallo ejemplificador».

Al menos no cayeron en un homicidio culposo. «Cuevas demostró un total desprecio por la vida. Lo único que le importó era alcanzar al Bora con el que venía corriendo. Los jueces se tienen que poner los pantalones y aplicar la pena que cabe para este caso», explicó Luis Rapazzo, el penalista que defendió a la familia Juárez.

Este abogado, dirigente del PJ y quien ya defendió al intendente de Ituzaingó, Alberto Descalzo, es también hoy defensor de la familia de Omar Geraige, el empresario gastronómico cuya ex esposa apareció muerta el año pasado en su casa de Parque Leloir. Pese a que la autopsia da a entender que la mujer fue asesinada, la familia insiste en la versión del suicidio y la Fiscalía de Ituzaingó no avanzó en nada.

En su momento, Descalzo le acercó ayuda a las familias por este hecho, por la sencilla razón de que se trataban de vecinos de su distrito, que fueron víctimas de la falta de controles de tránsito en Morón, por entonces gobernado por el sabbatellismo, hoy aliado de su propia gestión.