Faravelli tiene quien la defienda, tras las críticas de la oposición

Los dures cruces en el Concejo Deliberante de Morón la semana pasada sigue generando reacciones. La presidenta del cuerpo, Natalín Faravelli, tomó los ataques como una cuestión de género y recibió el respaldo del intendente y de legisladores de Cambiemos.

La sesión tenía temas cali entes: el reparto de comisiones, el repudio a la intervención del PJ y la pica por Flybondi y el Aeropuerto de El Palomar. Hubo pases de facturas entre todos los bloques, pero varias dedicadas a Faravelli de parte de Hernán Sabbatella, referente de Unidad Ciudadana, y Jorge Laviuzza, del FR, a tal punto que aprovecharon los rumores sobre su salida al Ejecutivo para despedirla con las peores calificaciones.

En el fragor del debate, la acusaron, entre otras cosas, de no tomarse licencia ante su maternidad, el año pasado, por temor a que asumiera un concejal que fue expulsado del Ejecutivo y que renunció a su banca por un bochorno video en el que respondió a un escrache tirándose al piso.

Faravelli, que (es cierto) estaba tiernita cuando ingresó a la Presidencia (a los pocos días le tomaron el estrado), no dudó en explicar que si pedía licencia perdía no sólo su sueldo sino también la obra social. Laviuzza se disculpó. Pero la polémica continuó como una cuestión de género. Algo que en sus mejores (peores) días utilizaba tan bien Cristina Kirchner.

«Lo que ocurrió el jueves (12 de abril) en el Concejo Deliberante de Morón puede ser una oportunidad. Un primer paso para que las mujeres que nos dedicamos a la política tengamos más derechos. Junto a diputados y senadores provinciales estamos trabajando para contemplar la licencia por maternidad para legisladoras, porque hay que actualizar la ley, que es de una época que no concebía a las mujeres como protagonistas, que no nos pensaba ocupando puestos relevantes», posteó la presidenta del HCD. Lo planteó en el recinto. La oposición pidió legislarlo, claro que no es algo que dependa de los concejales. Para eso se necesita de una reforma de la Ley Orgánica de las Municipalidades.

La cosa no quedó allí. El diputado nacional Hernán Berisso (Cambiemos, La Matanza) también presentó un proyecto para repudiar las «agresiones». «Espero que sea una forma de que no vuelva a suceder, pero sobre todo, que consolide un camino para que todas gocemos de los derechos que nos merecemos», apuntó Faravelli.

En la fundamentación del proyecto, el legislador señala la “gran preocupación” que genera los dichos de Sabbatella y Laviuzza.

A su regreso de Colombia y en la primera aparición pública, el intendente Tagliaferro condenó los ataques como «parte del pasado». «Nosotros hacemos política para que la gente esté mejor. Hacerle un planteo a la concejal, que estuvo hasta la semana 40 en el Concejo y que tuvo sesiones en las que amamantó a su hijo, me parece una bajeza», dijo.

Pese a que las comisiones quedaron conformadas finalmente, con 5 para Cambiemos y dos para los monobloques del GEN y el PJ, la relación con el sabbatellismo y Laviuzza quedó más que tirante. También legisladores de UC habían presentado una declaración de repudio contra las agresiones que el concejal K denunció durante la audiencia por el Aeropuerto.