Ituzaingó: Cambiemos sale a defender la gestión, pero dividido en tres bloques

Aunque no hubo timbreo nacional, Cambiemos salió ayer a recorrer calles de Ituzaingó. Al menos una parte. La fuerza oficialista se alista a pelear la comuna en 2019 y empezó a tener mecanismos de defensa y ataque. Se apoya en dos armadores territoriales, con al menos tres aspirantes a la Intendencia. Virtudes y defectos de una fuerza que crece.

Fiel al estilo macrista, los concejales Gabriel Pozzuto y Mónica Medina encabezaron un timbreo el sábado por la mañana, junto a la Mesa de la Juventud, que integran Nahuel Antuña (UCR), Leonardo Mendi (PRO), Franco Accardo (CC-ARI) y Diana López (MSR). En este bloque también se referencian la concejal radical Rossanna Galassi, el delegado de PAMI Fabián Montenegro y los consejeros escolares Juan Pablo Montenegro y Mariana Torres.

Los consejeros tuvieron las últimas semanas un trabajo a destajo y a su vez, un enfrentamiento dialéctico con el Municipio.

El intendente hace propaganda con obras de Nación y Provincia (en la semana visitó el Registro Civil nuevo), pero no se hace cargo de la parte que le toca. Este año le bajaron 30 millones de Fondo Educativo y recién esta semana se comprometió a invertir 10 millones «propios». Según se admitió, con aquella plata habían licitado cuatro cuadras de asfalto. «Que quede claro que la responsabilidad es de Provincia», le dijo a un grupo de padres, a los que luego tuvo que salir a satisfacer por sus demandas. Una docena de escuelas cerradas ameritaba una rápida respuesta.

Luego de las reuniones, los dos consejeros de Cambiemos salieron a mostrar datos oficiales del dinero le que bajó al distrito. Es un fondo que, por Ley, debía aplicarse al mantenimiento de los colegios. Es 10 veces más del que llega al Consejo.

Pozzuto es el principal referente de este sector. Encabezó la lista local que venció por 6 puntos a Unidad Ciudadana el año pasado. El concejal responde al intendente de Morón, Ramiro Tagliaferro, una gestión que además tiene de espejo.

Cambiemos perdió definitivamente dos concejales (Sánchez y Tonellato) este año, por lo que no puede conducir el HCD. Pero no es una mala noticia. Se deshizo de dos Caballo de Troya que habían quedado de la lista de Osvaldo Marasco.

Otros dos escaños se quedaron bajo ala de Tagliaferro: son Gastón Di Castelnuovo y Ana De Benedetto, a quienes se sumó Mariano Steininger a fines de 2019. El martillero es el jefe de bloque y también aspira a ser candidato el año que viene. El intendente de Morón tiene así a dos figuras locales. Deberá elegir una o esperar a que compitan en una interna.

Los dos salieron a defender gestión. También participan juntos de los timbreos nacionales. Estuvieron pegados a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, cuando bajó al distrito hace alguna semanas.  «Defiendan la gestión», les pidió el mes pasado la gobernadora María Eugenia Vidal, durante un almuerzo con los (pre) candidatos de toda la Provincia.

El tercero en discordia es Ezequiel Carrizo. Si bien el año pasado hubo lista de unidad y logró entrar como concejal, también tiene intenciones de ser intendente, con el respaldo del ministro de Seguridad Cristian Ritondo. Perfil más peronista, organiza jornadas solidarias y ensaya cuestionamientos desde el HCD, como las vías de excepción a los comercios. Ninguna novedad. Pero se sabe que ahora el descalcismo avanza con velocidad sobre un área comercial de Parque Leloir, donde empezará pronto a construirse no sólo un hotel cinco estrellas, sino también una cadena de supermercados.