Stolbizer mantiene su alianza con el socialismo y espera definiciones de Massa, Alfonsín y Donda

Sin extrañar la banca nacional de diputada, la jefa del GEN Margarita Stolbizer trabaja en el rearmado del espacio progresista. Asegura que no quiere ser candidata el próximo año (fue a senadora en 2017) y espera definiciones de Sergio Massa, Ricardo Alfonsín y Victoria Donda, entre otros referentes. Por lo pronto, mantiene su sociedad con el socialismo.

La ex concejal de Morón mantuvo una serie de charlas en su distrito el jueves, incluyendo a periodistas, en el SUM del HCD. El viernes viajó a Rosario, Santa Fe, junto a la concejal Sandra Yametti, para participar de una jornada de Gobierno Abierto y Transparencia en Legislaturas locales. «Capacitación y Liderazgo para gobernar», esbozó en sus redes.

Stolbizer fue como candidata a Presidenta en 2015 con el GEN y el PS como respaldo. Y tenía el apoyo mutuo de Martín Lousteau. En octubre, la grieta la dejó en último lugar. Hasta el pasado comicio también había sumado al armado bonaerense de Libres del SUR. La alianza electoral con Sergio Massa no dio frutos tampoco. Pocos se han enterado, pero nunca hubo interbloque. Aunque, de pronto, GEN y FR siguen compartiendo agenda. Hacen causa común.

En esa serie de charlas del jueves, Stolbizer dialogó con el Obispo de Morón, Jorge Vázquez (aunque sin las fotos que al día siguiente difundieron los intendentes del PJ Descalzo y Zabaleta). Hablaron de la crisis. Cruzó la Plaza San Martín y en el despacho de Yametti se encontró con Martín Marinucci y los concejales renovadores (tienen dos bloques).

En diálogo con este y otros medios, la exdiputada se mostró preocupada por la situación económica y social, criticó al macrismo, diferenció «el estilo de Vidal» pero aseguró que no integrará «un frente antimacrista», como tampoco lo hizo cuando Cambiemos se armó para derrotar al cristinismo. Temía que los que se quedaron en el GEN saltaran del barco luego del «rotundo triunfo oficialista» en 2017, pero la situación económica detuvo la fuga. Así como también la causa de los cuadernos K resucitó a Massa, hoy entreverado entre gobernadores e intendentes del PJ. El líder renovador no da muchas señales. «No sabemos lo que piensa. Hace ocho meses que no baja para nada», indicó un dirigente.

Así las cosas, Stolbizer se prepara para un escenario adverso para el progresismo. «Tenemos charlas con Alfonsín, Lousteau, Donda, pero no sabemos que van a hacer después». Unos están en la UCR; y LdS tiene armado propio con el Evita. Otro electorado que nada le suma. Al contrario. Si Massa se queda en el PJ puede haber ruptura. O no. El límite es Cristina Kirchner, a quien ella misma denunció. También Macri: le inició una causa penal al nuevo vicejefe de Gabinete, Andrés Ibarra, por la contratación de la empresa Labcom, cuyos titulares serían dirigentes del mismo Gobierno.

Además se sumó a la denuncia por los aportantes truchos. «Vidal se enojó pero no me llamó. Lo llamó a Massa», se quejó. Alguna vez fue sondeada para integrar la Corte y algún ministerio. Rechazó las ofertas. No quiere volver a ser candidata. «Buscamos referentes más jóvenes», avisó. No sería Lifschitz, quien busca un milagro para retener Santa Fe.