Caen barras de Laferrere, acusados de distribuir drogas que le enviaba la hinchada de Atlético Nacional

La Policía desbarató una banda narco integrada por barras del club Deportivo Laferrere que comercializaba drogas provistas por sus pares colombianos de Atlético Nacional de Medellín, según informó el Ministerio de Seguridad Bonaerense.

Los operativos en La Matanza terminó con la detención de 15 de sus integrantes. “El cartel de los barras” había simulado trabar una amistad mediante el fútbol, pero el objetivo final era el de vender la droga, que era entregada en concesión.

Los uniformados secuestraron armas, autos de alta gama, motos, cuatriciclos y una importante cantidad de droga esta madrugada.

El ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, destacó el operativo efectuado por la Policía durante una conferencia de prensa efectuada en el Centro de Coordinación Estratégica de la fuerza, ubicado en la autopista Ricchieri y Camino de Cintura.

La investigación llevaba unos cuantos meses y tuvo un aporte esencial gracias al mundo futbolero: todo se aceleró cuando tres de los máximos capos del paravalancha aparecieron por Rusia para ver el Mundial dándose una vida de millonarios.

El jefe de la Agencia de Prevención en Espectáculos Deportivos (Aprevide), Juan Manuel Lugones, mandó un alerta a Buenos Aires y, entre escuchas y tareas de inteligencia, el juez federal de Morón, Néstor Barral, descubrió que el grueso del dinero provenía del negocio narco.

En los procedimientos de hoy se secuestraron 1.400 dosis de paco, 1.100 de cocaína y un kilo y medio de marihuana, además de nueve armas de fuego de distintos calibres, diez vehículos y las banderas y bombos de la barra.

Edgardo Vallejos, jefe de La barra del Villero, como se lo conoce al equipo del oeste bonaerense, tiene peso específico en esa zona muy populosa del Conurbano y múltiples conexiones políticas que la erigieron en un polo de poder importante. Desde mediados de los 90 y hasta 2013, fue gobernada por la facción La Banda Eterna, que lideraban Miguel Balladar y Héctor Roy Pastrana.

Este último grupo perdió la pulseada porque tras aliarse al kirchnerismo en Hinchadas Unidas Argentinas no repartió entre los barrios el viaje al Mundial de Sudáfrica. Al regreso, los disidentes comenzaron a aliarse y a comienzos de 2013 le cayeron armados hasta los dientes a la casa a Miguelito, el que guardaba las banderas, para sacárselas, y después le comentaron de ese mismo modo pacífico a Roy y Balladar que sus tiempos estaban terminados.