Liberaron a Daniel Bellini, el dueño de Pinar de Rocha que había sido condenado por el crimen de su pareja

La Sala II de la Cámara de Apelaciones de Morón otorgó la libertad condicional a Daniel Bellini, el dueño de Pinar de Rocha, quien había sido condenado a 15 años de prisión por asesinar a su pareja, la bailarina Morena Pearson (23), en su casa de Ramos Mejía en 2008.

Bellini (de 66 años) había recibido la domiciliaria en 2013, bajo el argumento de que padecía mal de Parkinson, y con la defensa de una abogada ligada a una ONG feminista y al AFSCA. Al «Rey de la Noche» ya lo habían condenado por falsificación de billetes en los noventa. Y estaba sospechado de incendiarle la casa a otro empresario de un boliche de Castelar.

La condena quedó firme en 2015, pero no por femicidio, figura posterior al crimen. La libertad condicional la adoptó la Sala integrada por María Rita Bustamante, Aldo Acosta Argañaraz y María del Carmen Peña, y dispuso que sea el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de Morón el que fije las condiciones que deberá cumplir el condenado para gozar del beneficio.

Ese mismo TOC N°1 en diciembre había rechazado un pedido de la defensa de Bellini para salir en libertad. También estableció que el empresario debía permanecer detenido hasta 2023, ya que estaba condenado por el crimen de Pearson y, en otra causa, a siete años de prisión por falsificación de dólares. Los fallos no se podían unificar porque el segunda no está firme.

Hay que recordar que Bellini fue detenido el 21 de marzo de 2008 por el crimen de Morena Pearson y el 8 de julio de 2011 se lo condenó a 16 años de prisión por «homicidio agravado por uso de arma de fuego».

En 2012, la sala III del Tribunal de Casación Penal le rebajó la pena un año, lo cual fue confirmado en 2014 por la Suprema Corte de Justicia bonaerense y en 2015 por la Corte Suprema de la Nación.

Así, con la condena firme desde el 6 de octubre de 2015, Bellini debía cumplir 15 años de forma efectiva, pero ahora la Cámara de Morón modificó ese criterio. De todas maneras, desde 2013 estaba domiciliaria porque sufre del mal de Parkinson.

Morena Pearson fue asesinada la madrugada del 21 de marzo de 2008. Esa noche, ella y Bellini discutieron en el boliche Pinar de Rocha, donde la joven trabajaba. El empresario presuntamente la había visto bailando en el caño de forma provocativa con un amigo.

Tras la pelea, Morena se fue a la casa donde convivía con Bellini y con la hija de ambos y, según la versión del empresario, él la siguió, le dijo que la relación estaba terminada y regresó al local bailable para reunirse con un abogado.

Fue cuando volvió a su casa, a las 6 de ese 21 de marzo, que, según el imputado, encontró a Morena tirada en el vestidor de la habitación con un tiro en la cabeza. La víctima tenía una pistola cerca.

Por entonces, el empresario atribuyó el supuesto suicidio de la joven a una depresión que venía padeciendo por ser bulímica. Sin embargo, esa versión fue desvirtuada por la investigación que llevó adelante el fiscal de Morón Matías Rappazzo, quien descubrió que no había rastros de pólvora en las manos de Morena.

Además, el fiscal constató que el arma, una pistola calibre 9 milímetros con mira láser, había sido limpiada de huellas.

En el juicio, en el que también intervino el fiscal Javier Baños, además se acreditó que habían sido borrados del celular de Morena mensajes de texto que la joven envió y recibió minutos antes de aparecer baleada.

Uno de los testimonios que más se tuvo en cuenta fue el de Iván Tellnow, ex bailarín de Pinar de Rocha, quien aquella madrugada estuvo con la joven y recibió de ella dos SMS que decían: «Me separé de Dani porque cree que estoy con vos» y «Me quiere matar».

También se acreditó que habían sido borrados los videos de algunas cámaras de seguridad del boliche.

Tras permanecer cinco años en prisión, en 2013 el TOC N°1 le concedió a Bellini el beneficio de la prisión domiciliaria por una enfermedad. No obstante, en febrero de 2016, el empresario -a quien le habían otorgado salidas laborales- fue sorprendido manejando un auto.

Entonces, se le revocó ese beneficio porque, debido a su enfermedad, no podía conducir y sólo le estaba permitido hacerlo a su fiador. Posteriormente, Casación anuló esa decisión y otra vez pudo volver a trabajar.

Fuente: Télam