El Aeropuerto de El Palomar explotó comercialmente y empieza a expulsar a vecinos del Barrio Aeronáutico

Sin trabas judiciales a la vista y con los vuelos internacionales de Flybondi y JetSmarts (arribó este jueves su primer avión desde Chile), el Aeropuerto de El Palomar crecerá exponencialmente en 2019. Muy lejos quedaron esos tímidos tres vuelos por día que autorizó un juzgado de San Martín allá por febrero. El Municipio ofrece nuevos indicadores comerciales. Con el cambio de características de la Base Aérea, un grupo de vecinos del Barrio Aeronáutico se resiste a ser desalojado de las viviendas que ocupan por un permiso precario hace décadas.

La política «low cost» del Gobierno tuvo sus complicaciones. Y la primera fue la resistencia que el kirchnerismo opuso a un proyecto que en el gobierno anterior no pudo desarrollar por falta de apoyo político. El sabbatellismo apostaba a la Base de Morón Sur, donde el actual intendente Ramiro Tagliaferro intentará explotar el Polo Aeronáutico e Industrial (PITAM). Pero la revolución de los aviones comenzó por El Palomar, donde hoy operan dos aerolíneas y no sólo de cabotaje. Flybondi llegó esta semana a Asunción de Paraguay y a Punta del Este.

El crecimiento de las «low cost» obligó a las primeras protestas sindicales. Los gremios aeronáuticos negocian para meterse adentro de un aeropuerto que por ahora no conoce de medidas de fuerza. El Gobierno quiere un sólo representante sindical. El Municipio, que por ahora no cobró un peso de este negocio, recién en enero habilitará la tasa única aeroportuaria, que pagará la concesionaria de la terminal AA2000.

A su vez habilitó por ordenanza (con los votos de Cambiemos) distintas áreas comerciantes dentro y fuera de la Base, que si bien tenía indicadores para volar, con contemplaba casi ningún tipo de negocio, por tratarse de una Base Militar (ahora mixta). El Aeropuerto recibía a cientos de personas por día, sin nada más que ofrecer que un trailer de comida (food truck), instalado en la puerta de acceso a la Base.

La explotación comercial empezará a verse en las próximas semanas. El aumento de vuelos también. La pista ya cuenta con instrumental para evitar las demoras de las vacaciones de invierno por lluvia o niebla (improbable en verano, cierto). Pero esto también llevó a otro nivel la relación con los vecinos más inmediatos. 140 viviendas del Barrio Aeronáutico recibieron un pedido de desalojo hace apenas diez días.

Por eso esta tarde se produjo una manifestación en la puerta del Aeropuerto, a la que asistieron concejales de la oposición. Esta vez del Frente Renovador. «Acompañamos el reclamo de las familias que quieren desalojar compulsivamente del Barrio Aeronáutico», indicó ese bloque.

El barrio fue creado a finales de las década del 50 (nació con Perón todavía presidente), cuando la Brigada era solamente militar. En total hay unas 300 propiedades. La Fuerza Aérea es la que intimó a los vecinos. Ayer vencían los tiempos administrativos. La polémica recién comienza.