El Hantavirus llegó al GBA: cómo prevenir el contagio

Un joven de 19 años oriundo de Garín es la segunda persona de la Provincia en contraer hantavirus. Está internado en terapia intensiva en la Clínica Fátima, y de acuerdo a su madre, Rosana, “tiene solo el 20% de probabilidades de vida”.

La familia del joven apuntó contra el centro médico y acusaron a los profesionales de haber equivocado el diagnóstico. «Primero dijeron que era una peritonitis», señalaron. Fue el segundo caso detecado durante los últimos días.

Marcelo Dallorso, médico del hospital Gandulfo, anunció que un joven de 26 años se encuentra internado en terapia intensiva, por hantavirus. «El paciente es un vecino de Claypole y viajó para fin de año a San Andrés de Giles», explicó.

El profesional precisó que el paciente «tuvo un trabajo en Alejandro Korn, en una carpintería, donde había muchos roedores».

En ese sentido, Dallorso aclaró que se trata de una cepa autóctona de la Provincia y que si bien el joven «evoluciona favorablemente», por ahora está lejos de que le den el alta.

Luego de conocerse el dato de 12 víctimas fatales por el contagio de hantavirus en Esquel, Jujuy y Gualeguaychú, este tipo de enfermedad empieza a preocupar en la zona metropolitana. Aunque son cepas distintas, se trabaja desde la prevención.

El Municipio de Morón informó ayer «que no se ha registrado ningún caso positivo o sospechoso de hantavirus en los centros de salud del distrito».

«La enfermedad, de la que se produjo un brote en la región patagónica, es transmitida por un ratón silvestre del tipo colilargo (se lo identifica porque su cola es más larga que su cuerpo), que habita en zonas no urbanas y que elimina el virus a través de la saliva, las heces y la orina», aclaró en un comunicado.

El contagio se produce por contacto directo o mordeduras del roedor, por inhalación en ambientes contaminados con sus heces y, en casos excepcionales, entre seres humanos, vía aérea por contactos estrechos con personas recién infectadas.

En caso de encontrar roedores colilargos, se recomienda no entrar en contacto con el animal y usar veneno o tramperas. Si está muerto, rociarlo con agua y una medida de lavandina y luego de unos minutos, quemarlo o enterrarlo a 30 centímetros de profundidad, utilizando guantes en el proceso.

Los principales síntomas de la enfermedad son fiebre, decaimiento, dolores musculares, vómitos y dificultad respiratoria. Las personas que presenten estos síntomas deben concurrir a un establecimiento de salud y, en lo posible, evitar el contacto estrecho con otras personas.