La llovizna le bajó los decibeles al noveno «ruidazo» K

El método de la protesta estilo 2001 que instaló el kirchnerismo no logra empatizar. Por noveno viernes consecutivo, marcharon por las calles de Morón, aunque no más de un centenar de personas. Bajo la llovizna y sin referentes nacionales, cantaron contra el gobierno de Macri y reclamaron congelar tarifas. La estrategia se cocina al calor de la inflación y está claro que será el eje una campaña cruzada por la grieta.

«Desde @UniCiudadanaAR vamos a insistir en un proyecto de ley para congelar las tarifas de los servicios públicos y retrotraer sus valores. La mayoría no puede más con los #tarifazos que resultan impagables y desproporcionados», comunicó el bloque en Morón, mientras sus concejales y dirigentes locales sostenían la protesta, que terminó frente a la Municipalidad, con consignas e insultos al Presidente.

La rutina se repite cada viernes en al menos 50 puntos de Capital y GBA, en sitios como Caballito, Floresta, Flores, San Martín y Ramos Mejía.

Viene de la mano de la decisión del Gobierno de juntar todos los aumentos en el primer trimestre del año, antes de que empiece la campaña propiamente dicho. El plan monetario y el déficit primario cero no da mucho lugar a la especulación electoral. No desde el oficialismo.