Diputado K advirtió en encuentro del PJ de Morón: «Algunos, por más que les pongamos alfombra roja, no van a venir»

El diputado de Unidad Ciudadana Walter Correa advirtió anoche en un plenario del PJ de Morón la unidad peronista que desde el seno del partido, dominado en la Provincia por el kirchnerismo, no será fácil. «Algunos no van a venir, aunque le pongamos alfombra roja», tiró.

El encuentro fue organizado por la mesa política y sindical Raimundo Ongaro. En la mesa central estuvieron el legislador de Moreno, el titular de ATSA Hurlingham y del PJ local, Jorge D´Andrea; el municipal Luis Duré y el ex asesor sciolista Gabriel Barquero, entre otros dirigentes.

«Lo que quiere el gobierno es devolvernos a un estado pre-peronista, quieren llevarnos al pre-peronismo porque antes de Perón ellos eran los patrones de estancia y nosotros, los laburantes, eramos la peonada sin derecho ni conquistas», apuntó Correa, quien pertenece al ala dura del kirchnerismo. También fue conocido públicamente por entregar a su hijo, luego de que atropellara y mataron con el auto a un joven.

En un ámbito donde la palabra «unidad» es moneda corriente, el legislador advirtió: «Hay algunos que por más que les pongamos una alfombra roja, no van a venir porque sus intereses no son los intereses del pueblo». En Morón el massismo presiona por un acuerdo electoral.

«En Morón, el peronismo sólo gobernó 12 años desde el regreso de la democracia, no estuvimos a la altura de lo que la sociedad nos demandaba», reconoció Barquero, sobrino político del ex senador provincial Horacio Román, el histórico socio y rival interno de Juan Carlos Rousselot. Aunque no logró ser intendente, colocó varios en la zona oeste. Además tuvo un gran poder político en la Justicia y la Policía.

Barquero, pareja actual de la vicepresidenta primera de la Cámara Baja bonaerense, Marisol Merquer, volvió a militar en el distrito con ganas de ser candidato a intendente por el PJ, lugar al que también aspira Hernán Solito. Aunque por ahora Lucas Ghi les saca varios cuerpos.

Precisamente el sabbatellismo es el principal obstáculo para que el peronismo no vuelva al poder en Morón. A excepción de la elección de 2001, las filas de Martín Sabbatella siempre les ganó, ya sea con la Alianza, el Nuevo Morón, o el Nuevo Encuentro (por afuera o por una interna).

En 2013 fue el massismo, aliado al PRO, el que consiguió vulnerar al kirchnerismo local. Ahora unos quieren ser aliados, para sacar a Cambiemos. Ironías del destino y de la política misma. Al massismo la apareció competencia. La mesa Lavagnista. No hay unidad, sino disgregación.