Ghi habló con A. Fernández sobre el futuro del Aeropuerto de El Palomar: «Es una buena idea que fue mal implementada»

El posible (y muy factible) cambio de Gobierno adelantó una puja de intereses e internas dentro de las distintas líneas del Frente de Todos en temas que hasta ahora sólo parecían levantar polémica. Tal es el caso del Aeropuerto de El Palomar, que desde su transformación aerocomercial fue centro de críticas, marchas y presentaciones judiciales. A punto de comenzar a regir la restricción horaria impuesta por la jueza federal de San Martín Martina Forns, al candidato presidencial Alberto Fernández le llueven los pedidos.

Fernández planteó en julio su respaldo al gremio aeronáutico, que está en contra de las empresas low cost. Sin embargo, a la presión de los gobernadores del PJ de mantener a las aerolíneas que aumentaron los vuelos de cabotaje hacia sus provincias, se sumó el viernes pasado el del candidato a intendente Lucas Ghi, quien diferenció a la política de las «low cost», al el funcionamiento de la terminal de El Palomar.

«El Aeropuerto y las low cost son dos temas que merecen tratarse por separado», advirtió Ghi a este medio, consultado sobre la posición que adoptará, en caso de ganar en octubre, respecto a la política aerocomercial.

«En mayo de 2005 hablamos de la importancia que tenía el hecho de que existieran dos aeródromos en Morón. Que tenían un rol protagónico. Pensábamos en un polo productivo (el PITAM) en Morón Sur, para empresas y escuelas de aviación. Y en El Palomar como aeropuerto aerocomercial», recordó sobre aquel Plan Morón 2020 que presentó Martín Sabbatella y que, en rigor, planteaba reabrir el aeropuerto de Morón. Ocurre que en 2010 El Palomar funcionó temporalmente como alternativa al Aeroparque (en obras).

Más allá de las marchas que el propio kirchnerismo encabezó contra el «aeropuerto trucho» y de las propias denuncias que se generaron y dieron lugar a los amparos judiciales, para el exintendente su funcionamiento era «una buena idea que fue mal implementada».

«Era algo que tenía que hacerse sobre consensos porque impactaba en la dinámica urbana. Era una buena idea que había que legitimar. Como sucedió con el traslado del Deportivo Morón. Entre que lo planteamos en 2005 y el traslado pasaron ocho años. En este caso el plan se precipitó bajo la política del hecho consumado», explicó hoy Lucas Ghi. La consulta no pudo ser más a término. El candidato estuvo el viernes reunido con Alberto Fernández en sus oficinas de Capital y tocaron el tema, aunque muy poco trascendió.

El presidencial tendría posición tomada en favor de los aeronáuticos, que dicen defender los intereses de la línea de bandera «Aerolíneas», que además era administrada por el camporismo antes de la llegada de Macri.

«Si nos toca ser Gobierno vamos a revisar los permisos, el soporte de la documentación. El Municipio tiene la facultad para habilitar, pero además por definición nos importa todo lo que pase en Morón más allá de jurisdicciones», explicó Ghi. Su bloque votó en contra del Aeropuerto, de los indicadores de suelo y marchó junto a las familias desalojadas del Barrio Aeronáutico (son viviendas alquiladas por la Fuerza Aérea).

Según publicó hoy el diario Ambito Financiero, los gobernadores, como las empresas low cost (Jetsmart y Flybondi) no están de acuerdo con el posible cierre de El Palomar o la restricción horaria, que puede sentar una precedente. «Macri es un desastre pero hizo bien tres cosas: las obras de infraestructura, la lucha contra el narcotráfico y la política aerocomercial», le habría dicho un mandatario provincial a ese matutino.

Si bien el supuesto reclamo vecinal pone en jaque al aeropuerto, el mayor desafío que tendría un nuevo gobierno sería acordar una nueva política gremial entre los Aeronáuticos y las empresas de bajo costo, que elevaron el mercado estos últimos años. «Este tema plantea una contradicción: Pareciera que tienen una regulación distinta, que se traduce en una precarización del personal. Ahora esto generó más gente acceda al transporte aéreo. Se puede resolver esta contradicción? Planteo ese equilibrio», deslizó Lucas Ghi.

El candidato a intendente, ganador en las PASO de agosto, dijo además que «en cuanto a la restricción horaria me parece razonable». Lo que bien podría traducirse en que pretende que la terminal funcione así.