Ituzaingó no cambia: Descalzo consiguió su sexta reelección consecutiva y podría dejar a su hijo a cargo en dos años más

Ituzaingó no cambia. Con la ayuda de todos sus aliados, el intendente Alberto Descalzo consiguió su sexta reelección consecutiva. Luego de mantenerse a flote con habilidad política más que con votos, se impuso por 8 puntos ante el candidato de Juntos por el Cambio, Gastón Di Castelnuovo, que además en diciembre terminará su mandato como concejal.

El intendente venía tecleando desde el 2013, cuando cayó a manos del Frente Renovador, su gran aliado este domingo. Pero fue entre 2015 y 2017 cuando enfrentó su peor momento. Cambiemos desperdició la oportunidad de quedarse con el municipio o al menos con el control del HCD durante estos últimos cuatro años. Por errores propios y malicia ajena. El último barón del Conurbano tiene un plan de retiro: dejar a su hijo Pablo al frente del municipio el ’21.

A pesar de la celebración en la Plaza cívica con todas las organizaciones que le dieron el apoyo, el intendente sufrió cinco puntos de corte de boleta, pero que no capitalizó la oposición sino su ex funcionaria y actual concejal Sandra Rey.

El plan le funcionó a la perfección. De su lado, quienes lo enfrentaron pero no le pudieron ganar: sabbatellistas, los massistas, los camporistas y hasta los ex Libres del Sur «dondistas». Enfrente, una oposición amigable y un partido de gobierno que hizo todo mal: perdió la elección por confiar en Marasco en 2015 y cuatro concejales propios desde entonces.

Si no vuelven a cambiar la Ley Orgánica, Descalzo no podrá volver a ser candidato. Intentó, no pudo, escaparse por la lista seccional este año. La Cámpora no le permitió encabezarla. Pero ubicó como hace cuatro años a su hijo Pablo al frente de la lista de concejales. Su gestión está en manos de la familia, aunque hoy reparte muchos más cargos que hace dos décadas atras. Incluso hay lugar para el sobrino de Osvaldo Marasco o para los militantes de la propia Rey.

El intendente se inició como delegado gremial del Sindicato de Seguros. Fue concejal de Morón y ganó sucesivas internas en la década del ’90, lo que le permitió ser el único intendente del distrito desde su separación de Morón en 1995. El plan del duhaldismo para ganarle al menemimo. Descalzo fue en todas las boletas del PJ. Y hasta tuvo un fugaz paso como ministro de Seguridad de Ruckauf en 2001. Luego se reconvirtió al kirchnerismo. Este domingo se impuso, pese a que pasó una década sin hospital público (en 2009 el «hospitalito» pasó a ser una «salita», gracias a las promesas del gobierno de Cristina Kirchner). Aún hoy, con la inauguración del centro nuevo de la calle Brandsen, el distrito carece de internación, de maternidad, de cementerio. Vive y muere gracias a Morón, Merlo y Hurlingham.

Demográficamente, Ituzaingó es todavía «tercer cordón del Conurbano». El plan cloacal no llegó a los barrios más populares. Empezaron hace más de una década por el área central. Eso le permitió hacer edificios. Fue lo único que creció.