Secuestro exprés y asalto en la casa de una hijastra del intendente Descalzo, quien volvió a pedir la Policía Local

La inseguridad tocó a la puerta del intendente de Ituzaingó, Alberto Descalzo, quien sufrió un robo y fue víctima del secuestro exprés de una de sus hijas políticas, en Parque Leloir. Según trascendió hace instantes, tres delincuentes interceptaron a Camila Telli (33), hija de la pareja del jefe comunal y funcionaria municipal, Marta Pérez, cuando volvía de la facultad junto a una amiga y fue tomada de rehén.

Tras la captura se dirigieron a su domicilio. Robaron dinero, joyas y artículos de electrónica. “Mi familia ya está bien, pero con los nervios lógicos después de la noche terrible que pasamos”, dijo Descalzo al portal de Clarín.

Todo sucedió el miércoles por la noche. Faltaban unos minutos para las 22 cuando al intendente de Ituzaingó comenzó a inquietarse porque su hija no volvía de la facultad. Entonces, decidió llamarla. La voz que escuchó del otro lado de la línea lo inquietó: era un varón que había encontrado el celular de su hijastra.

El hombre que atendió el celular de la hija de Descalzo le dijo que había encontrado el aparato tirado y le dio las coordenadas de donde lo halló. Y entonces, el Intendente se subió a su coche y fue hacia esa dirección. A Camila la habían interceptado a unas 15 cuadras de su casa cuando volvía en su camioneta Jeep junto a una amiga.

Fue en el cruce de Lorenzo Caro y De la Carreta, a sólo tres cuadras de la comisaría de Parque Leloir, que tres hombres a bordo de un Peugeot 208 rojo interceptaron el Jeep de Camila.

Dos ladrones abordaron el auto de la hija del intendente a punta de pistola y cuando vieron el DNI de la chica, sacaron la dirección de la casa que comparte con sus padres. Y hasta allí fueron.

En la propiedad, ubicada en Carlos Reyles al 3000, también en Parque Leloir, sólo estaba la mujer del Intendente cuando entraron los dos ladrones apuntándoles en la cabeza a Camila y a su amiga. “Se llevaron joyas, plata, computadoras y varios elementos de valor”, explicaron allegados a la familia.

Los delincuentes huyeron a bordo de la Jeep de Camila. El coche, con los dos extraños ocupantes, fue visto por el intendente Descalzo cuando regresaba a su casa después de encontrarse con el hombre que había hallado el celular de su hija. Recién cuando entró a la casa se enteró de lo sucedido.

La denuncia por el robo recayó en la UFI N°1 descentralizada de Ituzaingó, a cargo de la fiscal Gabriela Millán. El hecho ocurrió en la noche del miércoles. Trascendió hoy, por decisión del propio intendente, quien salió a bajar línea con un viejo caballito de batalla: La Policía Local.

«Los ladrones no dicen a este le robo y a este no. Somos presa como cualquier vecino. Hay que tomar el toro por las astas. No es un problema de Ituzaingó, sino de la Provincia. Tiene que ver la Nación, la Provincia. Y también tienen que darnos las herramientas a los municipios. Tiene que ser una política de Estado y deberíamos trabajar juntos tanto en la seguridad como con la Justicia», sostuve el reelecto intendente, ex ministro de Seguridad de Ruckauf.

«Está en investigación si fue al voleo. Si me atrevo a hablar de esto es para que la gente sepa que le puede pasar a cualquiera. Hace mucho tiempo los intendentes tomamos la decisión de que haya una policía comunal de cercanía. Y creo que se debe tomar una decisión en este sentido. La seguridad es un tema nacional, provincial y local también», apuntó al programa de cable Primer Plano.

Una de las hijas políticas de Descalzo ya había sido víctima de un violento asalto en septiembre de  2014, después de que el jefe comunal solicitara ante el Ministerio de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados, el recambio de jefes policiales. Lo cual ocurrió, por supuesto.

Esta mañana, el intendente ofreció una conferencia en la puerta de la casa asaltada. Allí no vive desde hace unos años, cuando se mudó al barrio cerrado «Los Pingüinos».

Eran tiempos de la Policía Local de Daniel Scioli, un engendro que nunca llegó a estar en manos de los intendentes (no tenían autonomía municipal ni recursos propios, aunque respondían políticamente a los municipios. Finalmente, durante la gestión de Vidal, la Provincia las fue unificando con la Bonaerense, tras denunciar que estaban mal formados sus agentes y que no contaban con infraestructura tampoco.