La última sesión ordinaria del HCD de Morón terminó en escándalo, por el regreso del busto de Néstor a la Plaza

El Concejo Deliberante de Morón levantó hoy la última sesión ordinaria del año, que incluía en el orden del día la ordenanza preparatoria para la forma impositiva y fiscal de 2020, envuelta en un escando político. Es que un concejal de Cambiemos asumió su banca sin que la suplente fuera notificada. Ambos escaños convivieron absurdamente en el recinto, por obra de una maniobra en la que se intentó aprobar el regreso del busto de Néstor Kirchner a la Plaza central de Morón, que desde hace casi dos años permanece guardado en el obrador municipal.

Los votos estaban apretados y al final no se pudo votar nada de nada. Al término de la sesión, para colmo, también estaba previsto el homenaje a los concejales salientes (la asamblea de asunción será el lunes 9 de diciembre) con platos y diplomas. Quedó para otro momento.

El bloque del Frente de Todos, que presentó sobre tablas la ordenanza del Busto, denunció que el intendente Tagliaferro «hizo sentar a un concejal trucho de Cambiemos» para impedir la reinstauración.

«Se trata del Director Regional de PAMI Morón Rodolfo Bentaverri quien, sin renunciar a su cargo en PAMI, ocupó una banca en el Concejo Deliberante incumpliendo la normativa vigente. Ante esta situación el resto de las y los concejales opositores se negaron a dar quórum y la sesión se levantó en medio de provocaciones por parte del oficialismo», comunicó el sabbatellismo.

El asunto es que tener dos cargos (o más) en el Estado no es incompatible, siempre y cuando no se cobre más de un solo salario. Es el caso del concejal de Hurlingham Lucas Delfino, funcionario de Nación; o de la concejal del PJ de Morón Karina Godoy, empleada en la ANSES.

La multiplicidad de cargos había sido prohibida en la reforma política de 2016 en la Provincia, pero ese artículo fue derogado pocas semanas después, por lo que todo quedó igual que antes. Aunque hay un dato clave respecto del titular del PAMI Morón. Fuentes de Cambiemos aseguran que Benteverri, de estrecha confianza de Tagliaferro, pidió ayer asumir su banca, por la que fue electo en 2015 en el noveno lugar, y que renunció a la dieta por nota. «El expediente ya había sido originado», juraron.

En cambio, en el peronismo como en el GEN se mostraron indignados por la maniobra. «No presentó nada, pero seguramente ahora deben estar haciendo papeles truchos. Son de lo peor», sostuvo un concejal K a este medio.

Alejandra Liquitay cumplía con su último día de mandato, pero fue reelecta por Juntos por el Cambio por otros cuatro años. Se sospecha que estaba dispuesta a romper con su bloque y a votar en favor del «busto». Si esto no pasaba podía llegar a haber un empate. Definía la Presidencia.

Liquitay había asumido en mayo de 2018 en reemplazo de Natalía Faravelli (PRO), que entonces migraba al Ejecutivo. Tanto Liquitay como Benteverri (9° y 10° lugar en una elección en la que ingresaron 8 escaños de Cambiemos) quedaron en lista de espera en diciembre de 2015, pero fueron subiendo peldaños por las renuncias de Sebastián Simone y de Christian Salinas (ambos envueltos en distintos escándalos).

«Lamentablemente, el intendente se va con un escándalo en la última sesión del año dando muestras una vez más de la poca importancia que este gobierno ha tenido con las instituciones y los procesos democráticos», disparó el Frente Todos. «Todo esto se armó porqu querían a Cristina y a Axel en la Plaza de Morón, con el busto de Néstor en la asunción de Ghi (el 11/12)», creen en Cambiemos. El GEN hubiera votado «en contra» del regreso del busto; pero sin embargo calificó de «aberrante la acción del oficialismo: Había un concejal de más».

Otro escaño, que no anticipó su voto, sugirió que fueron «picardías de la política», aunque lamentó que «le hicieron pagar el costo a (Analía) Zappulla», la presidenta del Concejo Deliberante, quien hoy se despedía de esa función, para la cual había sido votada por unanimidad.