La bancada de Juntos por el Cambio tendrá de 9 concejales en Morón, debido a que Liquitay conformó otro unibloque

Este lunes quedaron conformados todos los bloques del nuevo Concejo Deliberante de Morón, donde el Frente de Todos tiene la mayoría y Juntos por el Cambio sufrió una nueva fractura. El bloque opositor oficial consta de 9 ediles, debido a que Alejandra Liquitay armó un unibloque.

La concejal que fue apartada de la última sesión ordinaria por orden del exintendente Ramiro Tagliaferro, cuando ocupaba la suplencia de Rodolfo Bentaverri, por entonces director de PAMI Morón, había sido separada de ese grupo. Y hoy comunicó a la Presidencia su nueva representación deliberativa: Juntos por el Cambio Morón. Una situación distinta de las fugas previas a las elecciones de Vanesa Sosa (Grande Morón) y Nicolás Soto (Argentina de Pie), quienes también armaron bloques propios pero sin referencia en la alianza macrista.

Liquitay había adelantado su voto en favor de reponer el busto de Néstor Kirchner en aquella sesión del 28 de noviembre, que se levantó por falta de quórum de la oposición, cuando en su lugar se fue a sentar el propio Bentaverri. Aunque ambos convivieron en el recinto y todo terminó en un escándalo, desde lo legal apenas si fue desprolijo. Semanas después ya no quedan dudas que su salida tuvo que ver con eso.

“Tomé esta determinación luego de que mis compañeros de bloque me informaran la decisión del ex intendente, quien ya no conduce con exclusividad nuestro espacio”, manifestó Liquitay, quien no se divorció de la alianza por la que fue electa en octubre, pero ensaya una salida en tiempos en que se empiezan a armar líneas internas en el PRO. Habrá que ver si se pasa al oficialismo, que por ahora explota la noticia.

Según expuso en una carta dirigida a la Presidencia, Tagliaferro “obligó a mis pares a que me excluyan de la bancada porque no acepta la diversidad de voces y aniquila disensos”. Por ahora no mantiene comunicación por redes sociales, la manera más fácil de asentar alguna posición.