Crisis: El ministro Daniel Arroyo salió a explicar por qué se compraron alimentos al doble de su valor de venta al público

El Ministerio de Desarrollo Social tuvo que salir a explicar el procedimiento por el cual, en plena crisis, se pagaron alimentos licitados para ayuda social muy por encima de los valores máximos establecidos por el propio Gobierno y que los intendentes deben controlar. Aún así, llovieron críticas, incluso desde actores sociales y políticos como Juan Grabois.

«En el caso de azúcar y aceite, los precios están por arriba de lo que fijó la Sigen como precio testigo, que no incluyen la parte de logística. Decidimos, con un informe técnico, comprarlo igual en el marco de la emergencia. Hubo un gran aumento en la demanda en el marco de esta emergencia que estamos viviendo», explicó el ministro Daniel Arroyo.

El funcionario aclaró que, en todos los casos, el Ministerio pidió una baja en los precios, aunque en esos dos alimentos «los productores se plantaron, y frente a la necesidad de llevar de verdad a todos, se decidió comprarlos por encima del precio testigo».

En el caso del aceite, el Ministerio instrumentó la compra de 1,7 millón de unidades de aceite mezcla en presentación de 1,5 litro a diferentes empresas, entre ellas Sol Ganadera SRL y Copacabana SA. Dichos productos (de las marcas Indigo o Ideal) tendrán un costo para las arcas públicas de alrededor de 158 pesos por unidad, mientras que en el programa Precios Cuidados el valor asciende a $121 y el «precio testigo» de la Sigen, $ 97.

En cuanto a los fideos, el Estado comprará cerca de medio millón de paquetes de 500 gramos a las compañías Forain SA, Copacabana SA y Sol Ganadera SRL, a un promedio de 84 pesos por kilo, es decir $42 por unidad. En el listado que figura en la web de Precios Cuidados, los fideos Canale de 500g se venden a $33.

En este punto, el Ministerio debió publicar una resolución rectificadora ya que en una primera publicación el precio de $ 84 hacía referencia a cada unidad de medio kilo, lo que significaba un precio elevadísimo al, incluso, de las primeras marcas.

La cartera además emitió un comunicado para explicar la compulsa de precios. «Se invitaron a la compulsa a 11 empresas proveedoras de alimentos y 10 empresas proveedoras de leche. Todas vienen participando hace muchos años de las distintas licitaciones de este organismo», señaló.

En este sentido, siguió: «Todos los rubros se adjudicaron a más de un proveedor, ya que por el volumen, se habilitó la opción de ofertas parciales. En ningún casos se lograron ofertas por la totalidad de solicitado. La mayoría de los rubros se encuentran en el margen de lo establecido por la Sindicatura General de la Nación (Sigen) como precio testigo».

En diálogo con el canal C5N, Arroyo amplió: «Estamos ante una emergencia alimentaria importante y tenemos que dar respuestas. Además, transferimos fondos a los municipios y provincias para que compren alimentos y artículos de higiene y así poder aumentar el volumen de asistencia».

El funcionario también destacó que, debido al avance de la pandemia, la demanda de alimentos aumentó de 8 a 11 millones de personas: «Hay muchos argentinos que hacen changas y ahora no pueden hacerlas. El 40% de los argentinos tienen trabajo informal y vive de los ingresos diarios».

Por último, Arroyo señaló que han incrementado en 2 mil millones de pesos la asistencia alimentaria: «Una parte es esta compra de alimentos y la otra parte es la transferencia de fondos a provincias y municipios para reforzar la ayuda».