Kicillof salió a rechazar la liberación de presos y anunció «la incorporación de 1.350 nuevas plazas en los próximos meses»

Luego de dos semanas polémicas, el gobernador, Axel Kicillof, finalmente salió esta mañana a hablar del tema de las excarcelaciones. «Quien va a la cárcel, quien tiene una prisión domiciliaria es una decisión del Poder Judicial y no del Poder Ejecutivo”, aseguró, desligándose, y en sintonía con las últimas expresiones del Presidente, Alberto Fernández.

«Es aborrecible y no estamos de acuerdo en la liberación de presos», remarcó Kicillof al anunciar en La Plata y junto a los ministros bonaerenses de Seguridad Sergio Berni (el primero en oponerse a las excarcelaciones) y Julio Alak (Justicia), un plan de infraestructura de ampliación de la capacidad penitenciaria, con la incorporación de 1.350 nuevas plazas en los próximos meses. Algo que tendría que haberse hecho desde el arranque. Sin embargo, en el medio hubo cientos de excarcelaciones, el 80% no relacionadas al Covid19.

Kicillof dijo que su gobierno «no sólo no promueve, sino que no está de acuerdo» con las prisiones domiciliarias a detenidos por delitos graves y afirmó que espera que «estas situaciones se reviertan».

«Eso tiene que ocurrir por decisión del Poder Judicial. Tengo fe que la Suprema Corte de Justicia con buen criterio ponga orden y claridad en estas situaciones. Yo no lo puedo hacer», dijo el mandatario.

Kicillof también cuestionó al procurador general bonaerense Julio Conte Grand, a quien acusó de instruir a los defensores oficiales para impulsar prisiones domiciliarias para la población de riesgo por Covid-19.

«En la resolución 158 del 18 de marzo instruye a los defensores públicos impulsar prisiones domiciliarias a las poblaciones de riesgo. Se basa en instrumentos internacionales que en el marco del coronavirus. Y el procurador lo hace. Omite señalar que las prisiones domiciliarias no pueden darse a quienes hayan cometido los delitos graves, ofensas sexuales, violaciones, robos a mano armada, con violencia. No lo dice Conte Grand», remarcó Kicillof hoy.

Así, el gobernador buscó despegarse de la movida originada entre la Comisión Provincial de la Memoria, la mesa de negociación con los presos de Devoto y la singular actividad que tuvo hasta el viernes el juez de Casación Víctor Violini, quien fue precandido a intendente en La Plata. La semana pasada habían echado de la Municipalidad de Quilmes a una funcionaria que medió entre presidiarios y poder judicial. Y todos tomaron distancia del Secretario de DDHH de la Nación, Horacio Petragalla, quien personalmente pidió liberar al condenado ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime; y a Luis D’ Elía.

Por acción u omisión, el gobierno provincial metió una cambio de frente al calor de la presión social. Además tiempista: La Suprema Corte de Justicia de Buenos Aires aceptó esta mañana un recurso de queja presentado por el fiscal de Casación de la Provincia para que se revoque el hábeas corpus colectivo que habilita las prisiones domiciliarias.