Anuncian una cuarentena «escalonada» e «intermitente», hasta el 2 de agosto y con más autonomía de los intendentes

El presidente Alberto Fernández anunció que la cuarentena continuará con «aperturas escalonadas» hasta el 2 de agosto por lo menos en el Área Metropolitana de Buenos Aires, la región que se transformó en el epicentro de la pandemia de coronavirus en la Argentina y que en los últimos días disparó cifras récord en el país de contagios y muertes.

La nueva fase de lo que será una salida escalonada comenzará a regir este sábado, en un intento «por volver a la vida habitual en este mundo diferente». «En el tiempo que viene, entre el 18 de julio y el 2 de agosto, vamos a ir tratando de volver a la vida habitual en este mundo diferente. Lo vamos a hacer escalonadamente. Mientras tanto, vamos a seguir trabajando en el fortalecimiento del sistema de Salud», señaló el mandatario este mediodía, desde la Quinta de Olivos.

El anuncio se realizó junto al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof; y sus pares Gerardo Morales (Jujuy); Arabela Carreras (Río Negro) y Jorge Capitanich​ (Chaco), por zoom.

El jefe de Gobierno porteño aseguró hoy que, en la nueva fase de apertura gradual del aislamiento, el uso del transporte público de pasajeros seguirá estando restringido solo para los trabajadores esenciales en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), y afirmó que continuarán siendo estrictos los controles dentro de ese ámbito.

«En estos 14 días, a pesar de los números, donde se ve un incremento en el número de contagios y fallecidos, aun así seguimos estando, en términos comparativos, en una situación buena, para no pecar de optimistas», enfatizó hoy Fernández.​

«El tiempo de duplicación está en 23, 75 días y casi estamos alcanzando el mejor momento. Y esto es consecuencia de los cuidados que hemos tenido en el AMBA. El 25 de junio duplicaba cada 14 días, hoy duplica cada casi 25 días. Tenemos algunos datos optimistas que nos permiten pensar que este tiempo de aislamiento en el AMBA ha servido, ha sido útil. Pero eso no quiere decir que hayamos superados el problema», justificó Fernández más de una vez en el anuncio​

En la nueva fase se levantarán muchas de las restricciones que se endurecieron este mes, cuando la circulación del virus comenzó a golpear con mayor fuerza en la Capital Federal y en los grandes centros urbanos de la Provincia de Buenos Aires.

Esa marcha atrás también se aplicó en Resistencia, General Roca y la ciudad de Neuquén, mientras que el resto del país se mantiene en la fase de «distanciamiento social» en la que se avanzar hacia la denominada «nueva normalidad». Incluso, nueve provincias ya preparan el retorno escalonado de las clases presenciales para el mes de agosto.

La voluntad compartida de Kicillof y de Rodríguez Larreta es retornar a un esquema similar al de la fase 3 del programa de aislamiento que el Gobierno nacional puso en marcha el 20 de marzo para amortiguar la llegada del virus.

En la Ciudad se autorizará la reapertura de comercios considerados no esenciales, se volverá a permitir el desarrollo de actividades físicas en espacios abiertos y las salidas de los padres con los chicos continuarán de manera escalonada, fundamentalmente, por el inicio de las vacaciones de invierno. Y en el caso de la provincia, el plan de se centra en darle mayor autonomía a los intendentes para que definan aperturas en base a la situación epidemiológica local.

Con esas propuestas Kicillof y Rodríguez Larreta se reunieron el miércoles con Fernández en la residencia de Olivos. Y mientras transcurría el encuentro, desde el Ministerio de Salud de la Nación se difundió un parte sobre el coronavirus que encendió las alarmas y preocupó: ese día se registró un récord de 82 muertes y 4.250 contagios en 24 horas.