Merlo: Roban a punta de pistola un supermercado en Acosta y asaltan entre varios motochorros una pizzería de Padua

La inseguridad sigue sin freno en las calles de Merlo, donde en las últimas horas se produjeron todo tipo de delitos. En un hecho, dos delincuentes encapuchados ingresaron a robar un supermercado de Mariano Acosta. Agredieron a empleados, le apuntaron a una mujer que llevaba a su hijo en brazos y se llevaron todo lo que pudieron cargar: dinero de la caja, productos de limpieza, ropa y varios cortes de carne.

El hecho ocurrió el martes por la noche en el Supermercado Robin, situado en Dalton y Campichuelo, en el Barrio Arco Iris, partido de Merlo.

El asalto fue registrado por las cámaras de seguridad del comercio y no duró más de tres minutos. En el video se puede observar cómo uno de los delincuentes se encarga de robar todos los productos que puede de las góndolas, mientras que su compañero, con el arma en alto, se dirige al sector de carnes, al que, para llegar, se sacó de en medio, de un empujón, a una mujer que cargaba a su hijo en brazos. Una vez dentro, el delincuente tomó varios kilos de asado, y luego huyó del lugar junto a su compañero. En la puerta del comercio los esperaba un cómplice adentro de un auto, en el que escaparon de la zona.

El caso es investigado por la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°6 de Morón, a cargo del fiscal Sergio Dileo, que cuenta con la colaboración de detectives de la comisaría 6a. de Mariano Acosta.

Por otro lado, también en las últimas horas se denunció que delincuentes, a bordo de un Gol negro, balearon a un vecino de la localidad de Ferrari, cuando llegaba a la puerta de su casa con su moto. El hombre fue trasladado a un nosocomio pero falleció esta mañana.

Todavía riegan las redes sociales el asalto a una remisería de este distrito y las protestas de vecinos por hechos de inseguridad en los barrios.

Anoche sonaron hasta Ituzaingó los balazos con los que atacaron una conocida pizzería de San Antonio de Padua. Testigos afirman que fueron en 6 motos para sorprender a los empleados del local, como a los repartidores, blancos fáciles los últimos meses por esa zona.