Confirman que los restos son de Facundo Castro y la madre advierte: «Sostenemos la carátula de desaparición forzada»

La Justicia confirmó hoy que los restos del cuerpo hallado el 15 de agosto en un cangrejal de la zona de Villarino Viejo, en el estuario de Bahía Blanca, corresponden a Facundo Astudillo Castro, el joven de 22 años que fue visto por última vez el 30 de abril cuando hacía dedo sobre la ruta 3 para unir el trayecto entre su pueblo, Pedro Luro, y Bahía Blanca, con intención de ver a su ex novia. La principal hipótesis de la querella es que se trató de una desaparición forzada, ya que el dato de la víctima es una foto que le sacaron junto a un patrullero en un retén por la cuarentena. También porque se encontraron fotos de su DNI en un celular de la Policía. Y porque se hallaron restos de sus pertenencias en una comisaría. También se cree que un móvil policial estuvo en la zona donde hallaron el cuerpo el día previo. Será cuestión de tiempo confirmar de qué se murió.

La identidad del cuerpo fue confirmado oficialmente tras una audiencia remota entre la jueza federal bahiense María Gabriela Marrón y Cristina Castro (42), madre de Facundo, que cumple con la cuarentena en su casa de Pedro Luro, luego de haber estado la semana pasada en la Ciudad de Buenos Aires, donde se reunió con el presidente Alberto Fernández, el gobernador bonaerense Axel Kicillof y asistió a la operación de autopsia de los restos realizada en la sede del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), en la ex Esma, Núñez. Al gobierno, Alicia le pidió la renuncia del ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni. La izquierda organiza marchas par exigir Justicia y responsabiliza al Estado. La Comisión Provincia por la Memoria (de  clara identificación kirchnerista), que trabajó para el encuentro entre los mandatarios y la madre de la víctima, pidió a los medios de comunicación «respetar la intimidad de la familia» y, desde luego, no acusa y tampoco busca responsables políticos.

La CPM informó en un comunicado la noticia y algunos detalles de la audiencia, donde «estuvieron presentes, además de la jueza, la mamá de Facundo, Cristina Castro, sus abogados Luciano Peretto y Leandro Aparicio, y la abogada de la Comisión por la Memoria, Margarita Jarque, como querella institucional. También estuvo presente Luis Fondebrider, titular del EAAF. Además acompañaron Malena Derdoy, a cargo de la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas y asesoras».

«Es Facundo. Todavía no sé quién filtró información hace dos días, pero ahora sí sabemos que es él. Fueron días de mucha ansiedad, sin poder dormir. Vamos a seguir sosteniendo la carátula de desaparición forzada. Ahora lo que espero es que los medios salgan a pedir disculpas, aunque no creo que lo hagan, porque seguían con sus placas sin importarles nada, a pesar del pronunciamiento de la jueza», escribió Cristina, en una carta publicada por «La Garganta Poderosa».

«Me cuesta un montón: una cosa es decir que sentía que era Facundo, otra es asimilarlo. Me venía preparando para esta situación, pero es una cachetada muy fuerte de la vida. La realidad me está pegando un sopapo inmenso y me cuesta sobrellevarlo, ver la cara de tristeza de mis otros hijos, a mi papá… Me cuesta un montón. Llegó el momento de traerme a mi flaco de vuelta a casa, para luego seguir peleando, porque todo continúa hasta saber qué pasó con él. De la Justicia sólo espero justicia», agregó la mamá de Facundo.

El estudio genético comparativo entre el ADN del cuerpo hallado y el de los padres de Facundo se hizo en una dependencia del EAAF en Córdoba. De todos modos, detalles claves del caso, como por ejemplo data y causa de muerte, se sabrán recién en un mes.

Lo que sí se supo días después del hallazgo de los restos era que se trataba de un joven de «entre 22 y 24 años», de «1,60 metros» de altura y que la causa probable de muerte fue «asfixia».

A su vez​, también los especialistas buscarán en la plantilla y en la tela interna de la zapatilla de tela negra marca «Jaguar» «células o material genético» que pueda haber quedado por el roce del pie, y de allí «poder elaborar un ADN o producir un perfil genético» que pueda ser comparado con el de los padres.

El calzado fue encontrado por la propia madre del joven al otro día del hallazgo del cuerpo, a unos metros de donde estaban los restos óseos, y ella reconoció inmediatamente ese elemento como parte de la vestimenta de su hijo. De surgir en ese peritaje otro perfil genético distinto al de Facundo, podría avalar la hipótesis de que alguien pudo haber manipulado la zapatilla y «plantarla» en el sitio del hallazgo, tal como sugirió la querella.

La perito de parte que representa a la querella, Virginia Creimer, pidió que se efectúe sobre la zapatilla un peritaje llamado «ADN Touch» en busca de un ADN por contacto, aunque los expertos aseguraron que ese tipo de estudio es más fácil de hacer cuando la superficie es plana, como en un vaso.

«Eso se puede hacer cuando alguien tocó un vaso, por ejemplo. Se pueden buscar células de su dedo en esa superficie mediante un hisopado», dijo una fuente consultada, que agregó que «el touch puede dar positivo o no, porque depende mucho de la piel del donante de las muestras: el que tiene piel descamativa se considera buen donante de ADN a comparación de aquella gente que no descama mucho la piel».

Según el mismo experto, cuando la superficie es blanda, como es este caso de la zapatilla, «se corta la tela y se coloca en un tubo, se disuelven los restos orgánicos (si es que los hay) en un líquido y se extrae el ADN».

De acuerdo a lo acreditado en el expediente, Facundo fue visto por última vez el 30 de abril pasado cuando salió de su casa para dirigirse a lo de su ex novia, en Bahía Blanca, pero fue detenido mientras caminaba por la ruta 3 en Mayor Buratovich por los policías Mario Gabriel Sosa y Jana Curuhinca, quienes le labraron un acta, lo fotografiaron y lo dejaron continuar camino.

Para los abogados querellantes, Leandro Aparicio y Luciano Peretto, Facundo fue desaparecido entre Mayor Buratovich y Teniente Origone.

Precisamente, en el destacamento policial de Origone, los investigadores hallaron un presunto amuleto de la suerte que llevaba el joven en su poder, en un basural junto a una celda abandonada.

El fiscal, en tanto, duda de esa hipótesis y mantiene con mayor firmeza la otra línea investigativa totalmente opuesta a la de los abogados y que apunta a un accidente.

Tras el hallazgo del cuerpo, la Procuración General de la Nación designó a dos fiscales para sumarse a la investigación que lleva adelante el fiscal federal de Bahía Blanca, Santiago Ulpiano Martínez, quien fue recusado en dos oportunidades por la familia del joven.

El procurador Eduardo Casal designó al titular de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin), Andrés Heim, y al jefe de la Unidad Especializada en Ciberdelincuencia (Ufeci), Horacio Azzolín, para «intervenir en forma conjunta o alternada» con el fiscal Ulpiano Martínez en la causa por la desaparición de Facundo.

La decisión fue adoptada por Casal dos días después de mantener un encuentro con Cristina Castro, quien le manifestó su descontento con la actuación que venía llevando adelante Ulpiano Martínez al frente de la investigación.

El miércoles último Cristina concurrió al despacho de Casal junto a sus abogados Luciano Peretto y Leandro Aparicio y denunció al fiscal federal de Bahía Blanca, de quien dijo que nunca la recibió ni tuvo «un trato humano» para con ella.

En el escrito de denuncia, la madre de Facundo dijo que el fiscal Ulpiano Martínez «estaba filtrando información» y que «toda la información que a ella le negaba, se la daba finalmente a los medios de comunicación locales ‘La Brújula’ y ‘La Nueva'».

En esa denuncia, la madre de Facundo le pidió a Casal que «en la medida de lo posible, pueda haber una actuación más coordinada de la Procuvin», precisamente cuyo jefe fue designado para trabajar en el marco de la investigación.

La querella ya había recusado en dos oportunidades al fiscal Ulpiano Martínez por distintos motivos, pero en ambas oportunidades (el 29 de julio y el 22 de agosto) el pedido fue rechazado por la jueza María Gabriela Marrón.

En su pedido, los abogados plantearon el apartamiento del fiscal al considerar que la «lentitud», la «incapacidad» y «la displicencia de la actividad desplegada por la fiscalía» ya «bordea la actitud dolosa».

Sin embargo, la jueza Marrón lo rechazó por «improcedente» ya que entendió que, «al menos hasta ahora, los objetivos de eficiencia y eficacia para las investigaciones de delitos complejos se encontraban cumplidos».

La madre del joven denunció en varias oportunidades que su hijo fue víctima de una desaparición forzada en la que están involucrados policías de la provincia de Buenos Aires.

Si bien inicialmente se labró una causa por averiguación de paradero, luego el expediente pasó a ser investigado bajo la carátula de «desaparición forzada» por la justicia federal bahiense, aunque por el momento no hay nadie detenido, a pesar de los pedidos realizados por la querella para imputar a los policías que tomaron contacto con el joven el último día que fue visto con vida.