Moreno toma distancia del discurso represivo y asegura que «disuadieron» 130 intentos de tomas de tierras e inmuebles

Luego de una semana de furia, en el que se pasó de presentarlo sólo como «un problema habitacional» a exigirle a la Justicie que actúe contra los que toman tierras (en Provincia no se puede realizar desalojos compulsivos por vía judicial por una ley aprobada en mayo), el Municipio de Moreno tomó distancia de sus vecinos del Conurbano.

Días atrás, antes del anuncio en materia de seguridad del Presidente (quizás fue parte de la precuela), intendentes del PJ de la Matanza y la Zona Sur del GBA pidieron «hacer cumplir la ley». Antes lo habían hecho sus pares del PRO. Fue en respuestas a la denuncia que la ministra de Seguridad, Sabina Frederik, realizó a manifestantes de Villa Mascardi (Río Negro), a propósito de la toma de tierras por parte de agrupaciones anarquistas que dicen ser mapuches. Fue la gota que rebalsó el vaso. En el Conurbano el fenómeno viene siendo de a goteo desde hace décadas, pero se acelera ante crisis como las del 2000-2002. En los últimos meses se tomaron 4300 hectáras en PBA.

La cantidad de tierras usurpadas equivalen a más de un municipio pequeño como Ituzaingó o Hurlingham. Falta de planificación que termina en delito. Delito a veces justificado pero por momentos reprimido. Esconden necesidad, organización, internas, bandas y clientelismo.

Moreno no es la excepción. Pero se despegó del comunicado de la Tercera Sección. Ayer trascendieron datos del Ministerio Público Fiscal. El informe menciona que hubo al menos 130 intentos de tomas de tierras e inmuebles desde el recambio presidencial en diciembre.

La intendenta Mariel Fernández responde al Movimiento Evita, apuntado por el propio ministro de Seguridad Bonaerense, Sergio Berni, como una de las organizaciones que promueve la toma de tierras.

El “aumento exponencial” de las causas por usurpaciones se registra en un informe de la Fiscalía N°5 de Moreno. En lo que va del gobierno del Alberto Fernández hubo un crecimiento de casi 1000% de las ocupaciones de inmuebles. En el período anterior, el distrito había tenido apenas 12 tomas, pero ese número subió a unas 130 usurpaciones en grado de tentativa, con un saldo de 81 personas aprehendidas.

El informe revela que en Moreno se acumularon 130 causas de usurpaciones efectivas y tentativas en los últimos 8 meses, “un aumento exponencial, de casi 1.000 por ciento” respecto del año pasado.

Fueron «desalojadas en su totalidad» y sólo se detuvo a 21 personas, «a los efectos –según aclararon desde el municipio– de detectar a posibles instigadores o punteros, a fin de evitar nuevas tomas». En todos los casos, el conflicto se resolvió con la gente abandonando la usurpación, bajo “la premisa principal evitar la violencia y la conflictividad“, dice el informe elaborado por el fiscal y el gobierno local.

“Todo se basa en el sistema de alarmas y de detección temprana, que nos permite llegar al lugar sin perder mucho tiempo”, afirman en el municipio. Y contrastan con lo que el procedimiento en otras tomas, como la Guernica, “donde se dejó pasar mucho tiempo”. “La clave es la flagrancia y para eso hay conocer bien el territorio”, afirmaron.

Según el informe, la mayoría de los intentos de tomas se realizaron en la zona de Cuartel V, seguido por Trujul, Francisco Álvarez y Moreno centro. La única reciente permanece a la vera de la ruta 23, uno de las arterias principales de circulación, lo que genera preocupación en las autoridades. Esa toma comenzó luego de las PASO, en plena transición entre Fernández y el exintendente Walter Festa.

Una primera mitad del terreno ya fue desalojado, y se trató de la primera vez, según confirmaron fuentes judiciales, que se implementó el protocolo vigente para los desalojos elaborado por la Tribunal Supremo de la Provincia, vigente desde abril del año pasado.

El cruce más fuerte lo protagonizaron el ministro de Seguridad provincial, Sergio Berni, y los referentes del Movimiento Evita Emilio Pérsico y Frenando “Chino” Navarro, a la zazón compañeros de organización de la intendenta Mariel Fernández. Berni acusó a los referentes del Evita de estar detrás de las tomas; ambos le reprocharon al ministro que hace gala de la mano dura para no dejar de levantar el perfil electoral que empezó a construir hace unos meses. “Si no va a la Justicia es un charlatán de feria”, espetó Navarro.

Cerca de Berni dicen que “el ministro sabe lo que dice” y, lejos de bajarle un tono, afirman que la acusación “se basa en información concreta”.

La UCEP, el gremio de la Economía Popular vinculado al Evita, contestó con un duro comunicado ayer, titulado “la falta de vivienda no se resuelve con balas” en el que califican de “insólitas” e “intolerables” de las palabras del ministro. Sergio Massa, por su parte, había propuesto “quitar el IFE a las personas que toman predios”.

El que más duro contestó fue el dirigente del MTE, Juan Grabois, en un extenso mensaje en varias direcciones. “Puedo tolerar a los que siempre tuvieron la misma posición; me indigna hasta las tripas ver hombres y mujeres comprometidos con la justicia social ceder tan fácil en una cuestión ética crucial del pensamiento humanista y popular: nunca se debe responsabilizar a los excluidos de sus propios padecimientos. Nunca se debe criminalizar una demanda social”, dijo.

“El problema de las tomas pasa en todo el conurbano y en Moreno también”, aseguró la intendenta luego de encontrarse con el Presidente en Olivos. Agradeció la colaboración de Berni en la resolución de los conflictos, aunque le reprochó haber responsabilizado por las tomas a sus compañeros del Movimiento Evita.

“Desde el comienzo de nuestra gestión armamos una mesa con fiscales, la policía, el municipio y parte del equipo de Berni, que me viene acompañando mucho, aunque lamento lo que ha dicho sobre mis compañeros del Evita”, dijo, conciliadora. Con Berni no hay que pelearse. Es el que equilibra la balanza con todo el peronismo de izquierda.

En Moreno creen que las tierras fiscales deben destinarse a actividades productivas, donde entienden que puede estar una de las salidas de la crisis, sobre todo mediante el fomento de la agricultura familiar. El problema del déficit habitacional se arrastra de muchos años y han pasado las distintas gestiones sin poder resolverlo. La idea es no criminalizar las tomas, pero tampoco “romantizarlas”.

La Casa Rosada, a través del Renabap, censó más de 4 mil barrios populares, la mayoría en el Conurbano; el plan de urbanización anunciado por el Presidente ya comenzó a aplicarse, y de aprobarse el impuesto a las grandes fortunas, tendrá un presupuesto mayor al actual.

El fenómeno de las tomas en Moreno no es nuevo. Foto publicada en 2016.