Por la protesta policial, el Presidente anunció que le sacará un punto de copartipación a CABA para dárselo a Provincia

La rebelión policial desató una serie de escándalos políticos este miércoles, que comenzó con la protesta de los efectivos en la Quinta de Olivos y, terminó con el anuncio del Presidente, Alberto Fernández, de quitarle un punto de coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires para que la Provincia haga frente a los aumentos de salarios.

Apenas cinco días de haber anunciado un plan de Seguridad para el Conurbano que comprometía casi 38 mil millones de pesos, el jefe de Estado resolvió que la Capital pague por el conflicto policial en la Provincia, argumentando que existe un histórico desfinanciamiento bonaerense. El dinero en juego es igual a la inversión anunciada el viernes.

Una escueta e incompleta reinvindicación, por el período de tiempo que pasó desde aquella apuesta federal del alfonsinismo en la década del 80, el Fondo del Conurbano de los ’90 y la demanda tanto política como judicial que retomó la exgobernadora María E. Vidal.

«Vamos a buscar y encontrar una solución para la policía de Buenos Aires, pero no vamos a aceptar que sigan con este modo de protesta”, dijo Fernández, que dejó los anuncios para mañana. Será el gobernador Axel Kicillof, presente hoy en Olivos, el que logre o no resolver la protesta policial. A fin de cuentas era y responsabilidad suya.

«Porque sé que venimos y estamos en un tiempo difícil. Pero todo reclamo tiene un modo de hacerse y no todo está permitido”, deslizó Fernández.

“Nos preocupa que tantos patrulleros dejaron de circular. Los ciudadanos necesitan a los policías en las calles. No estoy dispuesto a aceptar ciertas formas de la demanda. No tienen que ver con la vida democrática y la institucionalidad. Espero que reflexiones y cesen cuanto antes”, agregó en el mismo sentido.

“También soy sensible al reclamo. Entiendo que quedaron atrasados en sus salarios y hay que dar una respuesta”, cerró sobre las manifestaciones de la policía en la Quinta de Olivos y la casa de Kicillof.

Sobre el anuncio, explicó: “Hay un punto de exceso en la Ciudad de Buenos Aires respecto a las fuerzas de seguridad. Se lo vamos a transferir a la Provincia. Hay que equilibrar”. El anuncio quizás resuelva un conflicto pero despertó otro. La comparación permanente entre Ciudad y Provincia de Buenos Aires arrastra una confrontación política y electoral desde el comienzo de la gestión de AF.

Además, el anuncio llegó después de que intendentes propios y ajenos asistieran «a ciegas» a Olivos sólo para respaldar la figura Presidencial, devaluada tanto o más que la del gobernador, ante la Policía.

Los intendentes y las intendentas presentes fueron: de Escobar, Ariel Sujarchuk; General Rodríguez, Mauro García; General San Martín, Fernando Moreira; Hurlingham, Juan Zabaleta; Ituzaingó, Alberto Descalzo; Luján, Leonardo Boto; Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini; Marcos Paz, Ricardo Curutchet; Mercedes, Juan Ustarroz; Merlo, Gustavo Menendez; Morón, Lucas Ghi; Navarro, Santiago Maggiotti; Pilar, Federico Achaval; San Fernado, Juan Andreotti; Tigre, Julio Zamora; Almirante Brown, Mariano Cascallares; Avellaneda, Jorge Ferraresi; Berisso, Fabián Cagliardi; Ensenada, Mario Secco; Esteban Echeverría, Fernando Gray; Ezeiza, Alejandro Granados; Florencio Varela, Andrés Watson; La Matanza, Fernando Espinoza; Lomas de Zamora, Martín Insaurralde; Presidente Perón, Blanca Cantero; Punta Indio, Hernán Yzurieta; Quilmes, Mayra Mendoza; San Vicente, Nicolás Mantegazza; Campana, Sebastián Abella; Lanús, Néstor Grindetti; Lobos, Jorge Etcheverry; San Isidro, Gustavo Posse; San Miguel, Jaime Méndez; Tres de Febrero, Diego Valenzuela, y Vicente López, Jorge Macri.