Delito y violencia en Rafael Castillo: Panadero le robó el arma a un ladrón, lo mató, y vecinos lincharon al cómplice

Un panadero mató a balazos a uno de los cuatro delincuentes que intentaron asaltarlo mientras se hallaba en compañía de su hijo, en un dramático episodio sucedido en Rafael Castillo, La Matanza, en la tarde de ayer.

El ladrón fallecido resultó ser un menor de 17 años, mientras que otro de los malvivientes, de igual edad, fue detenido por los efectivos policiales, tras haber sido reducido a golpes por comerciantes de la zona, quienes trataron de lincharlo al someterlo a un tremendo castigo a trompadas y patadas. Al marginal abatido se le secuestró una pistola de juguete. El trabajador quedó en libertad porque la Justicia valoró que tuvo que actuar en legítima defensa.

El panadero estacionó su camioneta Volkswagen Amarok y al descender el vehículo fue interceptado por dos delincuentes armados. La víctima del robo reaccionó y forcejeó con uno de los atacantes, un joven robusto. Logró quitar el arma a ese ladrón y disparó varias veces a corta distancia. El agresor cayó muerto al lado de la camioneta, mientras que su cómplice disparó -al menos en dos oportunidades, según los testigos- hasta que fue reducido.

El hecho sucedió en la intersección de las calles Yanzi y María Pita. Frente al asaltante abatido y al otro delincuente ensangrentado por los golpes recibidos en la cara, decenas de vecinos rodearon la camioneta para evitar cualquier intento de fuga del adolescente atrapado. Mientras ese ladrón estaba en el suelo, en posición fetal en un intento de evitar otros golpes, le gritaban: «Da la cara; decí de donde sos ¿de San Petersburgo (asentamiento cercano)?».

Testigo del hecho afirmaron que otros dos delincuentes se encontraban en las cercanías, en un automóvil en el que habían llegado el ladrón abatido y su detenido y golpeado cómplice. Esos dos sospechosos se escaparon en medio de la confusión generada por los disparos.

Pocas horas antes de ese mortal incidente se había registrado un homicidio en ocasión de robo en La Matanza. Fue en la localidad de González Catán, donde la víctima, identificada a la agencia Télam por fuentes por fuentes judiciales como Alcides Bustamante Sotello, de 40 años, murió de un balazo al ser atacado por dos delincuentes que se llevaron su celular.

La violencia en las calles de La Matanza había quedado expuesta anteayer con el asesinato del colectivero Pablo Flores, que fue baleado mientras conducía una unidad de la línea 128 en Virrey del Pino.