ATE Morón se sumó a la movilización de la central sindical, tras el «mísero» aumento del 7% otorgado por el Gobierno

Por primera vez en la era Alberto Fernández, trabajadores de ATE se movilizaron hoy con asambleas y movilizaciones, en rechazo al aumento del 7%o otorgado por el Gobierno el jueves pasado con la sola firma de UPCN.

«La jornada nacional se desarrolla con un alto nivel de acatamiento en todo el país, porque no podemos aceptar esta magra oferta de aumento salarial para los estatales», dijo a Télam Hugo «Cachorro» Godoy, secretario general de ATE.

La manifestación de desarrollaba en las distintas capitales de provincias y tenía como epicentro el Obelisco porteño, desde donde partió a las 11 una caravana hacia el Congreso de la Nación, donde se llevará a cabo el acto principal.

«El Gobierno ha otorgado un aumento de salarios que es realmente miserable del 7 por ciento en un año en el cual la inflación va a ser del 35 por ciento, cuando los estatales veníamos de una pérdida del 15 por ciento del año pasado, con el gobierno de (Mauricio) Macri», recordó Godoy.

En ese sentido, el sindicalista remarcó: «Vemos que el esfuerzo que hacen los médicos y enfermeras, los trabajadores y trabajadoras de migraciones, de seguridad de los puertos, del Senasa y del Indec, de los instituto de niñez, los de Anses, entre otros, no son correspondidos por las autoridades nacionales».

Del mismo modo, se movilizó ATE Morón, con Darío Silva a la cabeza, aunque en este caso con un abrazo simbólico al Hospital Posadas. No se quiso hacer paro para no quitarle el cuerpo a la lucha contra el coronavirus, pero aclararon que el aumento otorgado fue «una tomada de pelo».

«Obviamente no esperábamos este ofrecimiento. Nos sorprendió e incluso, nos indignó. Después de tantos aplausos y halagos encontrarnos con un 7% es lamentable. Nosotros habíamos pedido un 25% y 10 mil de suma fija y por eso rechazamos el 7%», explicó Silva, entrevistado por Mpquatro radio online.

Sobre la protesta de esta mañana, el secretario de ATE y CTA Morón contó que “hay afiliados y no afiliados, y eso es llamativo». «Esperemos que a partir de ahora, el Estado entienda que somos esenciales y que esa necesidad también es salarial», sostuvo, esperanzado con un mejor acuerdo paritario.

Al menos, las camas del nosocomio de Villa Sarmiento ya no están saturadas y los enfermeros pudieron rotar, es decir, tomarse días de descanso, que necesitan. El esfuerzo, por ahora no se se recompensado, ya que el personal que está de licencia por prevención o dolencias ajenas a la pandemia recibe el salario completo y el que está al pie de cañón, si falta, pierde el presentismo: por eso veces cobra menos que el que se queda en la casa.