Morón arranca el Plan ATR: 300 estudiantes del Magisterio saldrán a «revincular» a unos 1000 alumnos en el distrito

Sin perspectivas de retornar a las aulas en el corto plazo, el Municipio de Morón pondrá en marcha el próxima semana el programa provincial «ATR», que propone «revincular» a los alumnos que tuvieron conexión baja o nula este año con la escuela, producto de la pandemia. En principio hay unos 300 voluntarios listos para hacer esta tarea, de 460 que se inscribieron durante el mes. Son, en todos los casos, estudiantes «avanzados» de la carrera docente.

Este plan fue anunciado el mes pasado por la Provincia y está mucho más trabajado que el de las aperturas voluntarias de escuelas para las clases presenciales. Morón tiene el semáforo en amarillo y habilitado para casos testigo.

En diálogo con Mpquatro radio, la presidenta del Consejo Escolar de Morón, Mabel Mesa, explicó que «en este momento, los municipios entramos en una fase media de riesgo sanitario». Aunque aclara que «las escuelas estuvieron dando clases todo el ciclo lectivo. Hubo aulas cerradas, pero no dejó de haber una vinculación pedagógica. Otros niveles siguieron trabajando, como las escuelas de adultos», apuntó esta mañana, en sintonía con SUTEBA y la FEB.

«Tenemos dos tipos de revinculación – explicó- . La primera esa la del acompañamiento a las trayectorias, con alumnos que terminan su carrera en los institutos de formación superior del distrito». Los visitadores no deben tener una distancia mayor a 15 cuadras de los alumnos a los que deben visitar. Se lee reconoce parque de sus prácticas y una beca de 8000 pesos.

«La geolocalización se hace con el municipio. Hay un equipo que va a hacer la primer visita al domicilio. Comienza la semana que viene. Se está terminando toda la carga. Viene un kit de la Provincia, con medidas de higiene, junto con los cuadernillos pedagógicos», sostuvo la consejera del FdT.

Para el Plan ATR se inscribieron 467 estudiantes en Morón. La convocatoria se hizo a principios de mes. Hay 300 personas preparadas para revincular a mil alumnos. Fue un trabajo muy intenso entre el Municipio y la Jefatura de Distrito.

Mesa advirtió que «no todas las revinculaciones son lo mismo: Hay chicos que nunca se conectaron. Y otros que lo hicieron algunas veces. Hay que ver cada caso. Tenemos en claro que no todos se conectaron online. También hubo una vinculación con cuadernillos y fotocopias. La escuela estuvo abierta y no sólo a nivel pedagógico. También se hizo un trabajo de asistencia».

Varios pasos más atrás está el plan de revinculación socioeducativa, que ya tiene algunos casos testigos en Tres de Febrero. «Tenemos que hacerla en escuelas del distrito con espacios abiertos. O en instituciones como clubes o sociedades del fomento, o el Gorki Grana. Nos permitiría llevar a la vez a tres grupos de 10 chicos. En este modelo sólo pueden asistir hasta 10 chicos por grupo».

En este protocolo se establecen reuniones de hora y media, con media hora para la limpieza entre grupo y grupo. «Es más que para que los chicos se vean -dice Mesa-. Es complejo y lleva tiempo coordinar todo. Además esto es voluntario».

Hasta el lunes pasado, en Morón «no teníamos solicitudes al respecto en el sistema público». Mabel Mesa cree que no se avanzará mucho en ese sentido: «Fue un año sumamente difícil. A medida que fue pasando el tiempo el sistema se fue perfeccionando. Obviamente no llegó a todos. Por eso se intenta revincular la mayor cantidad de chicos que no tuvieron una respuesta».

Hoy la escuela parece ir juntando las piezas de un rompecabezas a nivel social. Luego están las notas, los objetivos pedagógicos, los egresados del ciclo.

«La unidad educativa del Gobierno nacional va de septiembre a abril, para acompañar a los alumnos que tengan problemas para cambiar de ciclo lectivo y es una unidad pedagógica», reconoce Mesa, de larga experiencia en el Consejo Escolar de Morón que preside. «No sabemos si vamos a estar en condiciones de volver a las clases presenciales. Sabemos que puede haber una modalidad mixta. Con presencia de quienes no tengan conectividad y otros que puedan seguir las clases online. Cómo llegaremos a marzo, no lo sabemos».

En el transcurso de las última se semanas desde el Consejo y el Municipio tomaron contacto con muchas familias. «Para asombro nuestro, ante la pregunta de si volverían a clases, la mayoría dice que no». «Faltando cuatro semanas a lo máximo no se puede tirar todo por la borda. Hay que cuidar lo que se hizo».

«No nos negamos a volver a clases. Pero hay que remarcar el trabajo que hicieron en cada escuela: Hay que cerrar las notas, entregar material… van a seguir con los bolsones de mercadería en enero. Se está haciendo ahora y en diciembre va a haber doble entrega. Una en la primera semana de diciembre y la otra entre fiestas. Es mucho trabajo como para hacer salir a improvisar», sostuvo. Durante la pandemia, las escuelas sirvieron también para los planes de ayuda alimentaria. Siempre con la presencia del personal auxiliar.

El plan, curiosamente, no lo realizan los docentes con cargo. Ni siquiera los suplentes, grandes víctimas del año pandémico, ya que no prácticamente no tuvieron trabajo. Y la cola es muy larga. Por eso, tanto la izquierda como en JxC coinciden (como pocas veces) en que el Plan ATR «precariza» la docencia y no se puede tomar como una labor pedagógica. La diferencia está en que unos piden que haya clases presenciales y los otros no. Este miércoles la oposición intentará declarar la emergencia educativa en una sesión especial pedida, en minoría, por Juntos por el Cambio. El oficialismo no dio quórum.