Mientras Diputados discutía la legalización del aborto, en el Senado pasó sin sobresaltos la nueva ley de ajuste previsional

En el Senado, el oficialismo le dio media sanción al proyecto que modifica el cálculo de la movilidad de los haberes previsionales y lo giró a la Cámara de Diputados.

Con 41 votos a favor y 26 en contra la Cámara alta aprobó el proyecto que modifica la ley de movilidad jubilatoria y establece que los aumentos se calcularán en base al índice de variación salarial (RIPTE) y a la recaudación de la Anses.

La directora de la Anses, Fernanda Raverta, estuvo presente en uno de los palcos para presenciar la votación y al término de la sesión afirmó que la nueva fórmula «logrará que los haberes de los jubilados y las jubiladas aumenten por encima de la inflación y les permitirá mejorar su calidad de vida».

Se trata de un cálculo de movilidad similar al que funcionó entre 2008 y 2017 y reemplazará al cálculo que contemplaba el RIPTE y el índice de inflación, el cual fue impulsado por la gestión de Mauricio Macri y suspendido en diciembre pasado por el presidente Alberto Fernández. La medida, reemplazada por aumentos por decreto y bonos, generó una pérdida para los jubilados de distinto orden, de acuerdo a los montos de los haberes.

Aunque en pesos, no se ajustó la jubilación mínima este año (tomando los bonos), mantener la ley de 2017 hubiera generado una recuperación de los haberes, en una relación proporcional a lo que se perdió entre 2018 y 2019.

La bancada del Frente de Todos defendió el proyecto y afirmó que la fórmula que se aplicará «ya demostró que funciona bien» (medida con la inflación del INDEC intervenido, claro) al tiempo que cuestionó a la gestión anterior por el «déficit» generado en el sistema previsional, mientras que Juntos por el Cambio calificó el proyecto como un «ajuste sobre los jubilados».

En el inicio del debate, el oficialista Daniel Lovera, presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, sostuvo que «la fórmula anterior fue catastrófica», al señalar que «contribuyó a que los jubilados perdieran casi 20% de poder adquisitivo, y además generó que el sistema previsional tuviera un déficit de más de 250.000 millones de pesos».

A su turno, el jefe de la bancada del Frente de Todos, José Mayans, subrayó que «esta fórmula ya demostró que es exitosa y que funcionó en benefició de los jubilados, los pensionados y todos los que están en la Anses».

El formoseño señaló que el nuevo cálculo «además tiene que acompañar a la economía» porque la gestión anterior, según remarcó, dejó «un sistema previsional quebrado».

Por su parte, su par del interbloque Juntos por el Cambio, Luis Naidenoff, sostuvo que el oficialismo «no tienen cómo disimular que el ajuste pasó totalmente por los jubilados» y agregó que el Estado tuvo un «ahorro de 89.700 millones de pesos suspendiendo la movilidad» anterior.

En tanto, la santacruceña María Belén Tapia (Junos por el Cambio) señaló que la nueva fórmula «utiliza los ingresos fiscales y los salarios, dos elementos que no garantizan el poder adquisitivo de los jubilados».

«Mientras aquí se consuma el saqueo a los adultos mayores se trata en Diputados el aborto, y toda la atención de los medios está puesta ahí», se quejó la senadora santacruceña.

El porteño Martín Lousteau, de la misma bancada, afirmó que la nueva fórmula «es poco transparente» y «es más volátil para mantener el poder adquisitivo de los jubilados» al no contemplar la inflación, al tiempo remarcó el hecho de que «esta es la tercera fórmula de movilidad» que se discute «en pocos años» y «sin un solo cálculo actuarial en los últimos 25».