El crimen del martillero de Hurlingham: La Policía detuvo a dos hombres y una mujer, similares a los que lo emboscaron

Dos hombres y una mujer fueron detenidos en la causa que investiga el crimen del martillero de Hurlingham Mariano Martino, cuyo cadáver había aparecido el jueves pasado, estrangulado, golpeado y atado adentro de una vivienda que había ido a mostrar a las 8 de esa mañana, sin saber que era una trampa.

La Justicia buscará ahora determinar el grado de participación de las tres personas arrestadas como sospechosas del crimen.

Los voceros del Departamento Judicial de Morón mencionaron a cronica.com.ar que los detenidos -dos hombres, de 23 y 18 años, y una mujer, de 25- fueron capturados por los agentes policiales de la Comisaría 3ª de Hurlingham, tras un allanamiento que se realizó en una casa situada en la calle Juan Gutenberg al 2400, en jurisdicción de William Morris.

Según los informantes, en el inmueble los agentes encontraron 15 teléfonos celulares. Los investigadores localizaron a los sospechosos luego de una serie de rastreos telefónicos.

La víctima, de 59 años, fue encontrado muerta en la noche del jueves en el baño de una vivienda de Willian Morris. Allí había ingresado junto con dos hombres y una mujer que fingieron ser clientes.

El automóvil del martillero, un Peugeot 206, había sido localizado por su pareja, Andrea Montenegro, abandonado a dos cuadras del río Reconquista, en Villa Trujui.

A las 7 del mañana del jueves, Martino salió de su vivienda en su auto Peugeot 206 gris rumbo a una casa en alquiler de las calles Delfor Díaz y Villegas de la localidad de William Morris. Una pareja lo había citado para las 8 Pero después de ese momento su familia no volvió a comunicarse con él.

La víctima era dueña de la inmobiliaria «Martino Propiedades», ubicada en avenida Vergara 3.896, con una reconocida trayectoria en la zona oeste del conurbano.

El cádaver fue hallado golpeado y maniatado de manos y pies con precintos de plástico en el baño de la propiedad que fue a mostrar; mientras que su auto, con todas sus pertenencias dentro, en el cruce de las calles Junín y Quilmes, a la vera del río Reconquista, cerca de Ituzaingó, en el partido de Moreno.

Los investigadores analizaban las cámaras de vigilancia de la zona, que muestran la llegada de Martino y otras tres personas a la casa de Villegas, para identificar a los sospechosos: Dos hombres y una mujer actuó como cómplice.

La hipótesis de un ajuste de cuentas está abonada a raíz de una serie de denuncias por estafas. Viviana Catena, abogada de presuntos damnificados, asegura que el martillero vendió un departamento en Hurlingham que era de su familia materna, «casi tres veces; y el espacio aéreo bastantes veces más».

El caso fue caratulado como «homicidio agravado» por el fiscal Leandro Ventricelli, de la Fiscalía 1 de Moreno-General Rodríguez, donde se había radicado la denuncia por la aparición del vehículo, abandonado, de la víctima.