ACUMAR: Un equipo del organismo testea a vecinos de la Cuenca del Riachuelo por posible intoxicación con plomo

El equipo de Salud Ambiental de la ACUMAR realizará extracciones a la población vecina de la Cuenca del Riachuelo y el Río Matanza, cuya historia clínica indica la posibilidad de intoxicación con plomo, informó ayer ese organismo.

De comprobarse la contaminación, se hará un seguimiento y se informarán las medidas higiénicas y dietéticas a considerar para reducir la exposición a este metal.

Durante febrero y en 10 jornadas se harán las extracciones de sangre a unas 90 personas en las Unidades Sanitarias Ambientales que ACUMAR tiene en CABA, Avellaneda, Lanús, Almirante Brown, Ezeiza, La Matanza y Echeverría.

Estas 90 personas son seleccionadas a partir de las historias clínicas ambientales que el organismo realiza a través de las Evaluaciones Integrales de Salud Ambiental en Áreas de Riesgo. Frente a la posible detección de fuente de contaminación, se evalúa a la población potencialmente expuesta y se la cita para hacer una consulta toxicológica y la determinación de plomo en sangre, mediante una muestra de sangre capilar.

A su vez, se convoca a los habitantes con plombemia elevada confirmada a hacer un seguimiento. Las muestras son enviadas a la Red de Laboratorios Toxicológicos de ACUMAR, para determinar la cantidad de plomo en sangre. La contaminación podría causar millones de muertes prematuras hasta el 2050.

En tanto, ACUMAR identificó como fuentes principales de contaminación por plomo en la Cuenca Matanza Riachuelo las actividades laborales informales, como el acarreo y acopio de chatarra, la quema de residuos eléctricos y electrónicos, y el reciclado informal de baterías o formal sin los elementos de protección personal y buenas prácticas de cuidados.

La intoxicación por plomo es un trastorno de presentación subclínica, por lo que suele ser silenciosa. Por lo tanto, el diagnóstico requiere análisis al detectarse posibles fuentes de contaminación. Por su lado, los niños y niñas son particularmente vulnerables a los efectos tóxicos del plomo, dado que puede conllevar a problemas graves y permanentes en su salud, afectando en especial al desarrollo del cerebro y del sistema nervioso. Asimismo, el plomo causa daños permanentes también en las y los adultos, como, por ejemplo, aumentando el riesgo de hipertensión arterial y de lesiones renales.

En la circunstancia de personas con plombemias muy elevadas, se indica tratamiento médico específico que es supervisado por el equipo de toxicología de ACUMAR. Al mes de octubre de 2020, 389 personas de la Cuenca se encontraban en seguimiento por este equipo por presentar resultado de plombemia por encima de los valores de referencia.

Al confirmarse la intoxicación y, dependiendo los valores hallados, se sugieren recomendaciones higiénicas y dietéticas, tales como: sostener una adecuada alimentación, evitar que niñas y niños jueguen con artículos metálicos que puedan contener plomo, y alejarlos de ambientes que fueran utilizados para realizar trabajos o actividades con metales.

El plomo es un metal pesado presente de forma natural en la corteza terrestre al cual se le han dado múltiples usos productivos a lo largo de los años, debido a su durabilidad y flexibilidad, formando parte, por ejemplo, de las tuberías domésticas, la soldadura de latas de conserva, y como aditivo en las naftas, o en pinturas. Con el pasar del tiempo, muchos de estos usos se prohibieron o se limitó su concentración aceptada, ya que su uso generalizado dio lugar en muchas partes del mundo a una importante contaminación del ambiente, un nivel considerable de exposición humana y graves problemas de salud pública.

Desde ACUMAR, se seleccionó al plomo como biomarcador de exposición por excelencia a los contaminantes ambientales, dado que se trata de un compuesto orgánico persistente y de útil trazabilidad tanto en los organismos vivos como en el ambiente.