Ituzaingó: Descalzo recibió a un sector de Juntos por el Cambio y volvió a encender la mecha en la interna de la oposición

Aunque los anuncios de Alberto Fernández merecieron una ola de críticas de todo el frente opositor (como así también respaldos y «desmarques» en el oficialismo), Ituzaingó vive su propio microclima, marcado por los hilos que maneja Alberto Descalzo y por las propias internas en el PRO y Juntos por el Cambio.

Lejos de los fuertes cuestionamientos sobre los que se monta a la hora de medir los alcances de la gestión nacional, un sector del macrismo local se reunió ayer con el intendente y con el presidente del Concejo Deliberante, Pablo Piana, para informarse sobre el cuadro epidemiológico, según quedó reflejado en las redes sociales de unos y otros, incluso utilizando las mismas fotos.

«Mantuvimos una reunión con las fuerzas opositoras para conversar sobre la ocupación de camas y la situación epidemiológica del Distrito. Entre todos y todas nos cuidamos «, posteó Piana, tras la reunión que en el palacio municipal mantuvo el martes pasado con los concejales del PRO Mariano Steininger y Ezequiel Carrizo; el ex candidato a intendente Gastón Di Castelnuovo; y el presidente electo de la UCR local (por Maxi Abad), Pablo Brizuela.

«Junto con parte del equipo, tuvimos una reunión con el intendente para informarnos sobre la situación de la pandemia en Ituzaingó y conocer cuál es el plan de acción del municipio en este momento. Nosotros le insistimos en que el gobierno debe evitar el cierre total. Los trabajos esenciales son todos, porque lo esencial para cada uno es llevar el pan a su mesa», publicó GDC.

La foto generó un nuevo temblor en JxC, que recién en noviembre del año pasado pudo reunificar su bloque, que siempre estuvo partido (sin contar los saltos directos hacia el oficialismo) durante todo el mandado de Macri y Vidal.

«El problema no es que nos reunamos con el intendente. El problema es que nadie nos consultó y que el oficialismo sigue haciendo oídos sordos a todas nuestras demandas», confiaron desde el sector jorgemacrista del PRO. Por esas mismas horas, el presidente del bloque de concejales, Gabriel Pozzuto, debatía en el recinto por qué no hacer un homenaje a las víctimas del delito, como se estaba haciendo con las del Covid19, que ya son más de 450 en el distrito. «Hace dos meses se conformó el Consejo de Seguridad que fue creado por ordenanza. Nos reunimos una vez y no convocaron nunca más», alegó.

La foto de dos concejales con el intendente lo tomó desprevenido, pero no le sorprendió tampoco. «La verdad es que no estábamos enterados. Pero tampoco representan a toda la oposición: Falta parte del radicalismo, una parte del PRO, buena parte del bloque, la CC-ARI. Y poner en cabeza de una persona que no es ni concejal ni presidente de nada, que no ganó ninguna elección nunca, ni partidaria, ni general… Da cuenta que está agotado ese ciclo».

El PRO vive su propia interna bonaerense: Algunos están con Jorge Macri, titular del partido (referente de Pozzuto); otros Larreta y Vidal (el caso de Di Castelnuovo). Pero Ituzaingó tiene su propia lógica. El daño causado por la candidatura de Osvaldo Marasco en 2015, que abandonó el barco ni bien ganó las PASO (a Pozzuto) y las manos que el oficialismo se llevó de las listas de Macri, De Narváez, Massa, Binner, Sabbatella y Rico (un modus operandi atemporal) alienta a cualquier sospecha, más allá de las relaciones personales o de la impronta que cada cual quiera darle a su campaña.

«Hoy en día hay sectores más opositores que otros. Habiendo ganado en 2017 no pudimos participar en 2019. Todavía no entiendo esa decisión. La verdadera oposición fuimos nosotros, siempre», alega el jefe de bloque de JxC.

La grieta interna está otra vez presente. Y el intendente mete el dedo en la llaga. De eso conoce mucho. Mientras que su plan de salud es un espejismo que ya lleva 25 años: Hoy al Hospital lo maneja el PAMI, solo para Covid19. Para internarse, parir o para enterrar a un ser querido, hay que irse a otro distrito.