La foto de Larreta con Brancatelli en el CAI hizo ruido en la interna: «No entendí las críticas», respondió el periodista K

El encuentro de ayer entre el jefe de gobierno porteño y presidenciable PRO, Horacio Rodríguez Larreta, y el periodista K, vicepresidente del CAI y funcionario pilarense Diego Brancatelli generó revuelo en la interna de la misma grieta. Un dato político de una construcción que lleva su tiempo y merece quedar en contexto.

“¿Brancatelli se hizo opositor, o Larreta se transformó en K?”, fue una chicana repetida entre los usuarios de las redes sociales. «Ese chico @diegobranca Brancatelli era el que agitaba corridas bancarias contra el gobierno de Cambiemos, no? Qué vergüenza, no les parece?», posteó el diputado Fernando Iglesias (CC-Juntos)

En esa misma línea se expresaron desde La Libertad Avanza, el espacio que lidera Javier Milei, quienes preguntaron: “¿Diego Brancatelli es la nueva incorporación del Larretismo?”. Después de Ituzaingó, Larreta se trasladó hasta Morón, donde estuvo acompañado por el exintendente Ramiro Tagliaferro, y cerró su recorrida en El Palomar.

Pero las críticas se posaron sobre su paso por la ciudad deportiva del Club Atlético Ituzaingó, que Larreta ayudó a crear al ceder esas tierras en comodato. Fue en abril de 2018. A la firma envió al concejal de Hurlingham Lucas Delfino, quien entonces como ahora también es funcionario porteño (aunque en ascenso).

A todo esto, en el programa de anoche de Intratables, por América Brancatelli salió a defender su relación con el jefe de gobierno porteño. «Larreta cambió y está cambiando la historia de la ciudad», declaró.

También hizo un largo hilo en Twitter, donde se cuidó de nombrar (y arrobar a Larreta), y defendió su propia gestión. » Q yo Vicepresidente del Club, y luego de trabajar en conjunto con el GCABA para poder hacer realidad NUESTRO sueño de tener Ciudad Deportiva propia, le muestre a quien confió en mi sueño, cómo en 4 años le cambiamos la vida a los pibes. Mi compromiso es con mis socios, mis vecinos, mi historia y mi futuro».

«Creo en un Club mejor y una Ciudad mejor. A mi me encontrarán donde la articulación de actividades sea por el bien del prójimo. Quiero cambiarle la vida a la gente. Saber que mi paso por el Club dejó su huella», twitteó el periodista K, quien tuvo un fallido intento de ser precandidato a intendente en el 2019, cuando el kichnerismo le abría internas a la mayoría de los intendentes de la Zona Oeste. La excepción fue Ituzaingó.

Por lo pronto, el larretismo local también tiene mejor relación con el oficialismo que con otros sectores internos del PRO. Sin ir más lejos, por no afrontar la responsabilidad de asumir la presidencia del HCD en diciembre (en vistas a los acuerdos o disputas que se generaría con el descalcismo) le dejaron el sillón al PJ.

El jefe de gobierno porteño mantiene su proyecto presidencial con un armado territorial cada vez más sólido. La elección 2023 definirá si la convivencia con el oficialismo local es una mejor receta que la confrontación.