La Comuna dice que hay pocos policías: Deliverys reclamaron en Merlo por «seguridad», con quejas contra las comisarías

Repartidores de comida comida se manifestaron hoy frente a la Municipalidad Merlo para reclamar por más seguridad, ya que son blancos del delito a diario: El fin de semana anterior fueron sustraídas cerca de 10 motos.

“Si esto sigue así, el sistema de delivery va a desaparecer en Merlo”, contaba uno de los trabajadores, que esperaban ser recibidos por funcionarios de la comuna. Al no conseguirlo, se trasladaron hasta la estación central.

«Son cuatro o cinco robos diarios. Enfrente del McDonald’s se roban 4 motos por día. A mí me robaron la moto el sábado y la comisaría estaba cerrada. Tengo fotos de eso», explicó un manifestante a la prensa local.

Algunos de los rodados fueron recuperados pero por los propios repartidores, que se organizaron para tener algo más de protección. Acciones que también quedaron registradas y se viralizaron en las redes sociales.

Por su parte, Humberto Lippo, subsecretario de Protección Ciudadana de Merlo, se mostró sorprendido por la manifestación. «Este es un gobierno de puertas abiertas. Si hubiesen tenido la necesidad de hablar con alguien lo podrían haber hecho», dijo. Y agregó: «Eso que van a hacer las denuncias y no se las toman es mentira».

«Hay una disposición por la cual las denuncias tienen que ser tomadas. Pero ante un delito a veces la persona no puede esperar. La Policía está sumamente ocupada. Tiene 700 mil habitantes y sólo 700 agentes».

Los reclamos comenzaron en plena cuarentena, cuando los motoqueros comenzaron a ser blancos móviles, ante otras actividades que estaban afectadas y comenzaba a notarse la falta de dinero y empleo en la calle. En ese entonces las manifestaciones también se hicieron por las calles de Morón, Udaondo e Ituzaingó.

Fue en este último distrito donde el 18 de enero de 2021 fue atacado por delincuentes que, sin decir nada, le dispararon en la cabeza y escaparon sin robar. Tras ser diagnosticado de muerte cerebral, estuvo internado y falleció cuatro meses después en el hospital de Haedo.