Ákerman colgó los botines, pero tendrá partido homenaje y podría ser futuro secretario técnico del Deportivo Morón

Damián Akerman se despidió hoy de la actividad profesional ante una multitud que lo fue a despedir al Nuevo Francisco Urbano, adonde volvió por última vez en 2017 para consumar el ansiado ascenso a la Primera Nacional. Fue a los 9 minutos del Primer tiempo ante Independiente de Rivadavia que se fue reemplazado por Leonardo Ramos. A los 42 años, el jugador que más veces se puso la camiseta del Gallo, el goleador histórico del club le dijo Adiós al futbolista. Pero podría seguir su vida ligada al club del que es ídolo.

Akerman jugó su último partido como profesional en el 1-1 ante Independiente Rivadavia, pero antes y después hubo una fiesta. Ingresó como titular al campo de juego a las 13.30 del domingo, en un encuentro televisado por la 32º fecha de la segunda división, acompañado por su familia: madre, esposa, hijos…

El joven abuelo terminó su carrera con 430 presencias en el CDM y 160 tantos de todos los colores, por torneos, reducidos, Promo y Copa Argentina . Se consagró campeón de la Primera B en la temporada 2016/2017.

Esta fue la cuarta etapa en Morón de Akerman, quien nació en Córdoba, hizo inferiores en Newells, pero además defendió al camiseta de Argentino de Rosario (donde debutó en el 2000), Gimnasia y Esgrima La Plata, Ferro Carril Oeste, Gimnasia de Mendoza y Tristán Suárez, Deportes La Serena de Chile y Blooming de Bolivia.

Ofrecimiento

En una conferencia pública, en el campo de juego, el presidente del Club, Gabriel Mansilla, le agradeció a Damián por su trayectoria y le ofreció ocupar la Secretaría Técnica. «Ya lo hemos hablado antes, sabés que tenés las puertas abiertas», le dijo el dirigente. El goleador contestó con un «me encantaría», pero además consideró que también sueña con dirigir. Algunos pasitos dio con su centro de entrenamiento en Morón Sur.

Además, colabora junto al actual DT, Chiche Migliardi y otras leyendas del club con la liga municipal. No será por cierto la única despedida de Ákerman. En noviembre le harán un partido homenaje, para que pueda invitar «a sus amigos» y ex compañeros a lo largo de sus más de 10 años en el club, adonde llegó en 2003.