Padres de un jardín de infantes de Castelar Sur reclaman el reemplazo de chapas de fibrocemento, que creen pueden ser cancerígenas

Padres del Jardín maternal y de infantes N°5 «Portal de Belén» de Castelar Sur reclamaron al intendente, Lucas Ghi; a la secretaria de Cultural y Deportes, María José Peteira; y a la directora de Educación, Valeria Gómez Villa, por el estado general del edificio. Y en particular por el techo de fibrocemento que cubre dos de las salitas, que por el tiempo que lleva allí colocado tenga productos que son perjudiciales para la salud.

«Estamos tratando que el municipio nos cambien estas chapas, que hace 21 años están prohibidas por el Ministerio de Salud y las tenemos sobre las cabezas de nuestros hijos. En esa misma manzana están las escuelas 14, 35 y dos jardines más. Lo venimos planteando desde fines de 2021 y no tenemos ninguna respuesta», contó Jorge Fernández, presidente de la cooperadora que nuclea a los padres de chicos del materno.

«Ha habido una inacción total del municipio. Nosotros queremos hacer un análisis de esas chapas. Para eso juntamos 20 mil pesos, pero tampoco nos dejan. Además tenemos rajaduras. Tenemos miedo de que se venga abajo el edificio», advirtió.

Antecedentes

En 2007 el gobierno porteño tuvo que reemplazar los techos de chapa de fibrocemento del Barrio Illia, a partir de una orden judicial. Las casas habían sido construidas en 1987 por el entonces Instituto Municipal de la Vivienda. Pero unos años después se determinó que uno de los materiales principales de esas chapas, el asbesto, es perjudicial para la salud, con riesgos de provocar cáncer. Por eso, fue prohibido su uso en la construcción, tanto en las chapas de fibrocemento como en los tanques de agua del mismo material.

Según la Asociación Argentina de Expuestos al Amianto, esa sustancia es muy peligrosa para la salud, dado que “afecta al sistema respiratorio por la biopersistencia de las fibras en los pulmones, ya que al no ser eliminadas y permanecer intactas por muchos años, da tiempo a que el organismo desarrolle formaciones cancerosas”. Por supuesto, actualmente se utilizan otros productos para su la construcción, pero todavía quedan viejos edificios con esos materiales, que están prohibidos desde por lo menos el 2001.