Denuncian condiciones laborales: Policías bonaerenses se acuartelaron tras la muerte de dos oficiales en La Matanza

Un grupo de efectivos bonaerenses se acuartelaron hoy en la sede del Grupo de Patrulla Motorizada (GPM) de Ezeiza para protestar la muerte de dos oficiales que chocaron contra el guardarraíl y cayeron a la calzada cuando iban en formación con otros agentes motorizados sobre la Ruta 3, en La Matanza. Afirman que los efectivos fallecidos estaban sin dormir, con una importante carga de servicios en las 48 horas previas.

La tragedia encendió otros reclamos, como los aumentos salariales que no llegan, tal como ocurrió en diciembre de 2013 y en septiembre del 2020. La bronca apuntó a sus superiores por las trágicas muertes de los oficiales Daniel Ramírez y Osvaldo López.

Las críticas alcanzaban al comisario inspector Héctor Russo y al superintendente Walter Chucaloni, luego de que les bajaran la orden de no hacer alusión a través de WhatsApp u otras redes sociales al “accidente que tuvieron los compañeros” y les permitieran sólo “poner cinta de luto”. Apuntaban al jefe de la fuerza, Daniel Alberto García, y al ministro de Seguridad, Sergio Berni.

Según la información policial, esta madrugada, en el kilómetro 33 de la Ruta 3, en la mano que va de Virrey de Pino hacia San Justo, se constató un accidente que involucró la moto BMW del GPM de la Base Ezeiza que tripulaban Ramírez y López. Ambos estaban malheridos. A Ramírez lo llevaron sus mismos compañeros en un móvil hasta el hospital de Ciudad Evita; cuando llegaron, el oficial ya había muerto.

Otra patrulla se encargó del traslado de López, que ingresó en estado de shock. Más tarde, él también falleció.

Sobre el accidente, se supo que ambos formaban parte de un grupo de cuatro motos bitripuladas, y que se encontraban relegadas cuando golpearon con su BMW contra el guardarraíl de la ruta, aparentemente, sin la participación de terceros.

Policías que participan de la protesta dijeron a la prensa que Ramírez, que pilotaba la moto, tuvo un recargo de 24 horas previo a su servicio ordinario porque estuvo afectado a la prevención durante la peregrinación a Luján, y que al día siguiente, a las 5, empezó su servicio ordinario de 48 horas; le siguió un servicio en Quilmes desde las 19 hasta las 4 del día siguiente, y desde las 6, uno en La Matanza hasta las dos de la madrugada. Sus compañeros afirmaron que solo durmió dos horas “tirado en un descampado, porque los jefes no quieren que bajen a la base, porque si lo hacen se acuestan a dormir, lo que es intolerable para un jefe”.

A través de una cuenta de Facebook nominada Policía Reclamando, cargaron contra el jefe político de la policía de la provincia.

“Señor ministro Agropecuario Berni, le rogamos los azules que lamentablemente aún estamos a su cargo, que presente la renuncia YA si tiene algo de decoro. Usted y el chanta de García son una manga de inútiles. Señores de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, son ustedes que se juegan la vida por estos inútiles”, dice el mensaje, que concluye: “Hasta cuándo, viajando cientos de kilómetros para ir a trabajar, cumplir con horarios que atentan contra nuestra propia vida. Qué más debemos esperar para reaccionar; familiares de los azules, ustedes tienen que ayudarlos a que esto no pase más. Nadie nos cuida, somos un mero trámite administrativo. Por nuestros compañeros, que Dios se apiade de sus almas y los sepa cuidar como acá en la Tierra no supimos hacerlo”.