Huringham: Tras los cambios en el Gabinete, ex funcionaria camporista acusó a Zabaleta de hacer «persecución política»

Tras los últimos cambios de Gabinete anunciados por el intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta, los ex funcionarios de la gestión interina de Damián Selci (La Cámpora) salieron a cuestionar la decisión, en otro capítulo de la interna que se vive en un distrito donde sólo el peronismo gobernó desde su autonomía en 1995.

Desde La Cámpora salieron a hablar de «despedidos» políticos, algo que ratifica no sólo que el regreso de Zabaleta, tras sus 16 meses de licencia (estuvo a cargo del Ministerio de Desarrollo Social), nunca fue consensuado, sino que incluso ahora están dispuestos a resistir la más simple lógica en el Estado: que la planta política se va con el gobernante saliente. La agrupación K acusó de reemplazar a funcionarios por “gente menos calificada” que ponen “en peligro obras trascendentales” que formaban parte del programa de Selci.

Desde que dejó la Intendencia, Selci no volvió al Concejo Deliberante, donde era presidente antes de asumir el interinato del Ejecutivo local. Esto, entre otras cosas, causó una parálisis en el recinto, donde ni siquiera se trató el presupuesto municipal de 2023. Zabaleta tiene apenas cuatro concejales propios sobre 24. El exintendente, que responde a Martín Rodríguez (subdirector del PAMI), aspira a ser candidato este año.

Tras algunos cambios obligados a su regreso, en octubre, Zabaleta volvió a intervenir este mes en cuatro áreas: Obras Públicas, Cultura, Comercio y Medio Ambiente. Eran secretarías ocupadas por dirigentes de La Cámpora. La respuesta no se hizo esperar: Daniela Campisi (quien estaba a cargo de Cultura) colgó un comunicado en redes sociales en el que cuestiona su desafectación, que a su criterio no tenía «ningún motivo, salvo mi pertenencia política». «Creo que esto tiene que ver con mi lealtad a Cristina», reflexionó la exfuncionaria, pianista de profesión, quien a su vez acusó a Zabaleta de orquestar una «persecución política».

Por otra parte, desde La Cámpora indicaron que Facundo Cadavid (desplazado de Obras Públicas) no pertenece a la agrupación, aunque destacaron su gestión y perfil de arquitecto, y advirtieron que su reemplazado no tiene ninguna formación universitaria. Lo mismo con Patricia Danna, Patricia Fraga y Ariel Simoni.

“En resumen: despide a funcionarios y los reemplaza por gente menos calificada; pone en peligro obras trascendentales como el Hospital de PAMI, cuya construcción marcha hasta hoy a buen ritmo”, cuestionó el camporismo. Esto se suma a algunas protestas que tuvieron lugar a fin de año, cuando vencían algunos contratos y había que liquidar salarios, y se enteraron que daban de baja bonificaciones otorgadas por Selci. Desde el zabaletismo advertían, por entonces, que el camporismo les habían dejado un enorme «despelote».