Haedo: Amenazaron a directivos de un colegio parroquial para suspender los viajes de egresados
Directivos del colegio Parroquial Cristo Obrero de Haedo recibieron una amenaza para suspender los viajes de egresados. El mensaje, hallado en la puerta por una empleada en la mañana del viernes, estaba acompañado por una bala calibre nueve milímetros.
La nota, escrita con tinta verde, fue dirigida a los responsables del colegio y preserva frases textuales que hoy investiga la Justicia: “Advertencia N° 1. Señores directivos, tendrán que tomarlo muy en serio porque no estamos jodiendo”. También exigieron: “Los viajes de egresados tienen que ser suspendidos por razones serias”.
En torno al hallazgo, la empleada avisó de inmediato a la directora, quien activó el 911 y la Policía bonaerense. Los agentes se presentaron en el establecimiento y la causa quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N°7 de Morón. La fiscalía ordenó el análisis balístico de la bala y la búsqueda de huellas en el papel. Los peritos trabajan también en la tinta y en posibles rastros dactilares, mientras que los investigadores relevaron las cámaras cercanas. Además se recaban testimonios de personal y familias para reconstruir quién dejó el sobre y con qué objetivo.

Ante la gravedad de la amenaza en escuela, las autoridades decidieron suspender temporalmente actividades extraescolares y reforzar controles en ingresos y salidas. Padres consultados pidieron mayor presencia policial y seguimiento de la causa. La comunidad quedó en vilo y la dirección pidió calma mientras avanza la investigación judicial y se esperan resultados de los peritajes.
La causa fue caratulada como intimidación pública y permanece bajo la órbita de la UFI N°7. Los investigadores intentan determinar si la persona actuó sola, si hubo colaboración y qué vínculo tiene la advertencia con los viajes de egresados. También buscan dilucidar qué quisieron decir con “razones serias” consignadas en la carta intimidatoria.
Por ahora la policía preservó cámaras y elementos secuestrados para pericias y la fiscalía citó a declarar a posibles testigos. La comunidad educativa reclama certezas; mientras tanto los directivos mantendrán medidas de seguridad. La investigación seguirá a la espera de resultados técnicos que permitan identificar a los responsables y aclarar el motivo detrás de la intimidación.