Kicillof dijo que el problema está en «el programa económico» y IOMA unificó a toda la oposición
Con duras críticas al presidente Javier Milei y a su modelo económico, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, encabezó la apertura de sesiones de la Legislatura y llamó a “cambiar el rumbo nacional” al asegurar “hay otro camino”.
“Tristemente en nuestro país se puso en marcha un laboratorio de una derecha extrema que llega al poder y gobierna exaltando el odio, consagrando al insulto y la humillación como método político”, dijo en la Asamblea Legislativa.
Según alertó, “es un proyecto que gobierna fuerzas de represión, violencia y amenazas con persecución judicial y condenas injustas”.
“Tampoco es una coincidencia en este clima de autoritarismo vaya de la mano con proyectos económicos que generan exclusión, desigualdad y que vacían de contenido social a la democracia. Así, la sociedad se fractura progresivamente entre una minoría repleta de privilegios y mayorías repletas de privaciones”, lamentó.
Tras destacar que existe un consenso generalizado de que la economía atraviesa un proceso de “estanflación”, Kicillof denunció “un verdadero plan de destrucción masiva de la industria nacional” que hace que “las empresas caigan como moscas en todos los rincones del país”.
“Todos le señalan al presidente lo que es evidente. La Argentina no va bien. Después de más de dos años de gobierno no se cumplió ninguno de los pronósticos del presidente no se produjo ninguna recuperación, ni el V corta ni de ninguna otra clase. Vemos en cambio trabajadores despedidos o fuertemente endeudados a los que no le alcanza el salario, empresarios quebrados o al borde del cierre, jubilados pauperizados”, enumeró.
A su entender, “el panorama es alarmante” en lo económico y productivo ya que por ejemplo “se están destruyendo empresas en todas las ramas, en todas las provincias y de todos los tamaños”.
“Desde que asumió Milei cerraron 30 empresa por día”, graficó y agregó que desde el inicio del Gobierno de La Libertad Avanza “cada cuatro minutos se pierde un puesto de trabajo registrado”.
“Como consecuencia de este verdadero plan de destrucción masiva de la industria nacional, las empresas caen como moscas en todos los rincones del país”, afirmó.
El ex ministro de Economía alertó que “en Argentina hay menos trabajo con derechos y hay más precariedad”.
“La macro está mal y la micro está horrible. Los datos no dejan lugar a dudas: la Argentina vive una profunda crisis y el rumbo económico del Gobierno nacional es un fracaso”, sentenció.
“Los datos demuestran que el relato del crecimiento, estabilidad y equilibrio que vende el gobierno son una mentira. El crecimiento del que hablan es en realidad el crecimiento de la desigualdad y de las riquezas de una pequeña minoría, más extranjera que argentina que festeja ganancias extraordinarias mientras la enorme mayoría de los argentinos la está pasando cada vez peor”, explicó.
Para Kicillof, lo que busca el Gobierno es imponerle al país “el modelo de Perú y Paraguay”.
“Con todo respeto por estos país no podemos aceptar que nos quieran imponer esta meta como destino. Se trata de un modelo de primarización productiva y precarización laboral que los ministros libertarios presentan como el paraíso capitalista”, criticó.
«Eso significa lisa y llanamente terminar de destruir a nuestra clase media, terminar de destruir un sistema de salud pública, terminar de destruir el sistema universitario argentino», siguió.
Pese a este diagnóstico aciago, Kicillof intentó transmitir esperanza al sostener que “esta tragedia no es inevitable” y que “esta realidad se puede cambiar”.
“En la fantasía anarco capitalista, el Estado no debería existir. Mientras ese discurso siga siendo aceptado y reproducido ciegamente por algunos empresarios y parte de la dirigencia va a ser muy complicado entrar en una etapa de desarrollo en nuestro país”, apuntó.
Al respecto, el gobernador bonaerense cuestionó que se haya puesto “de moda hablar mal del Estado justo cuando mas lo necesitamos”.
“La mano invisible del mercado es un verso. No existe”, enfatizó Kicillof, desencadenando el grito del público con la consigna “la Patria no se vende”.
“Podemos discutir el tamaño y las funciones del Estado, pero lo cierto es que sin Estado o hay más libertad, hay ley de la selva y hay abuso. El Estado usado de manera eficaz y transparente es una herramienta para corregir desigualdades, para integrar, para generar trabajo, para proteger recursos e intereses nacionales. Buen usado, es una herramienta del desarrollo. Si no erradicamos esa zoncera nuestro país no tiene destino”, reflexionó..
En tanto, el mandatario provincial señaló que el país está “gobernado por fanáticos de una teoría ridícula y antigua queda más expuesto a un mundo plagado de guerras comerciales y de las otras, y que regresa fuertemente al proteccionismo”.
“En ese contexto en el que los países protegen más que nunca su producción industrial tenemos un gobierno que provoca y festeja el cierre de empresas y que desmantela cualquier tipo de producción”, fustigó.
Kicillof invitó a “cambiar el rumbo nacional” y pidió “sumar fuerzas” de todas las provincias “ante un desafío común: el ataque al federalismo”.
“Hace falta sumar fueras. No puede ser que cada sector o provincias quede sola negociando migajas o administrando la caída”, indicó.
“Todos los que queremos terminar con esta sociedad rota, evitar un país fallido, una Argentina de pocos ganadores y muchísimos perdedores tenemos que sumar fuerzas. Desde la provincia de Buenos invito a que trabajemos juntos por una Argentina que no se arrodille, que no se entregue y que no se rinda. Una Argentina que vuelva a creer en ella misma”, postuló.
Según Kicillof, “no estamos condenados a esta pesadilla” y “hay otro camino”.
De la Asamblea Legislativa participó también la vicegobernadora Verónica Magario, el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Alejandro Dichiara, ministros del Gabinete, legisladores provinciales, intendentes, líderes sindicales y referentes del movimiento de Derechos Humanos, entre otras figuras.
(NA)
IOMA y docentes
La Apertura de sesiones coincidió con el primer paro docente contra la gestión, que quedó devaluado por la Ctera pero que según la Asociación de Maestros de la PBA seguirá este martes hasta completar las 48 horas por una mejor paritaria. También se siguen revelando asociaciones de médicos contra el IOMA. Este lunes fue el caso de Tandil.
“En 2025, Kicillof gastó $ 57.565 millones en pauta oficial, repartido solo por el Ministerio de Comunicación Pública. En 2026, esa plata debería usarse para cancelar la deuda del IOMA, no para la campaña presidencial”, arremetió el diputado de La Libertad Avanza, Agustín Romo.
Es ese sentido, Romo recordó que días atrás la oposición en su conjunto presentó un proyecto para suspender el pago de la pauta y con esos recursos “cancelar deuda” de la obra social bonaerense, que tienen todos los empleados públicos.
También alzó la voz el jefe de la bancada UCR – Cambio Federal, Diego Garciarena. “La defensa de la salud pública no puede ser solo un discurso contra el ajuste nacional. IOMA es responsabilidad exclusiva del Gobierno provincial”, puntualizó el legislador impulsor del proyecto que busca declarar la autarquía de la obra social.
Por su parte, la diputada de la bancada UCR – Unión Cívica Radical, Priscila Minnaard, señaló que “Kicillof habló del derecho a la salud, pero no hizo una sola mención a IOMA y las falencias de la obra social”.
“Las soluciones para los afiliados no llegan, tampoco para los prestadores. Las coberturas son incompletas y las respuestas resultan insuficientes”, apuntó Minnaard.