Femicidio en Ituzaingó: El joven detenido acusó al padrastro de su novia pero se negó a declarar
Elías Barrionuevo, el joven de 19 años acusado de asesinar a su novia, Ruth Camila Castro el martes por la noche en Ituzaingó, filmó un video antes de ser detenido y acusó a su exsuegro por el desenlace: «No soy un femicida, yo la amaba».
El sospechoso señaló que concurrió en un auto de aplicación a la casa de la víctima para «buscar a su perrito», pero Ruth «no se lo quería dar» y acusó a su suegro de amenazarlo con «cagarlo a tiros».
Sentado y con varias fotos de la chica arriba de la mesa, Barrionuevo consignó que el hombre se dirigió a la cocina «para agarrar algo» y cuando decidió ir hacia ese sector comenzaron a forcejear hasta que «se escucharon disparos»: «Yo no sabía que era un arma».
«Los primeros dos disparos se escucharon rápido y después otro disparo cuando ya estábamos forcejeando los tres. Ella pasó por al lado (…) y se ve que le da un tiro, no nos dimos cuenta en el momento. Yo salgo corriendo atrás de ella, veo que sangraba y ella va corriendo desesperadamente para abrir con la llave el portón de afuera toda ensangrentada mientras el papá me cagaba a fierrazos», describió.
El presunto autor del crimen sostuvo que Jorge González, el progenitor de la damnificada que se encuentra fuera de peligro, le dio «dos culatazos» en la cara y agregó: «Yo en ese momento me desespero y le digo a ella que ‘banque’ mientras agonizaba en el piso y convulsionaba».
Luego empezó a pedir ayuda hasta que Ruth falleció, por lo que sufrió un «estado de shock, estaba asustado» y huyó de la escena: «La veía muy mal, yo no sabía que había muerto, pensé que estaba bien».
Por la madrugada, se enteró del deceso de Castro y se justificó: «La amaba mucho, mi intención no era hacerle daño. No la maté, no soy un asesino, no soy un femicida. íbamos a vivir juntos, le pido disculpas a Débora (madre). Yo no fui, no hice nada».
Conforme al material audiovisual que fuentes policiales le proporcionaron a la Agencia Noticias Argentinas, Barrionuevo aseguró entre lágrimas que se quería «entregar» a las autoridades y aclaró que no lo hizo antes porque su objetivo era «decir la verdad».
«Íbamos a formar nuestra familia y ahora se me fue», concluyó Elías, quien se encontraba encapuchado al momento de la filmación.
El hecho ocurrió en una casa de Almagro al 2500 a raíz de una supuesta discusión. La víctima fue trasladada al Hospital Bicentenario, donde se constató su fallecimiento, mientras que su padrastro también fue ingresado en el mismo nosocomio con heridas de bala en ambas piernas. El sospechoso, mientras tantos, escapó y fue detenido hoy en una vivienda de General Rodríguez. También fueron aprehendidos dos adultos que le dieron albergue estando prófugo.
Los chats de la víctima complican al novio
Barrionuevo se negó a declarar este viernes ante la fiscal Florencia Di Sciazio, mientras otros dos detenidos por encubrimiento (lo alojaron mientras estuvo prófugo por casi 24 horas) recuperaron la libertad. Según fuentes judiciales, el imputado hizo uso de su derecho a abstenerse de prestar testimonio en el caso caratulado como homicidio agravado por el vínculo (femicidio), cuya única expectativa es la prisión perpetua.
Además, Di Sciazio, a cargo de la UFI N.º 11 del Departamento Judicial de Morón, excarceló a Héctor Nahuel Lobo y a Carlos Míguez, quienes le brindaron albergue a Barrionuevo el día de su fuga.

Los chats que Camila Ruth Castro mantuvo con sus amigas antes del femicidio podrían convertirse en una prueba fundamental para reconstruir lo que vivió la joven durante los días previos al crimen.
Las conversaciones fueron difundidas en las últimas horas por su entorno a través de las redes sociales y muestran que Camila aseguraba que Elías Barrionuevo, su pareja, no la dejaba salir y la había encerrado en una habitación.
En uno de los intercambios, una amiga le preguntó directamente: “¿Te pegó? Venite a mi casa”. La respuesta de la joven fue contundente: “Pero no me deja ir. En serio, me encerró en la pieza”.
Los mensajes también muestran que las personas más cercanas a Camila intentaban contenerla y advertirle sobre su relación con Barrionuevo, de 19 años, quien actualmente se encuentra detenido por el crimen.
“Mi princesa, ese día te viniste nomás con la cara hinchada y los ojos rojos de tanto llorar. Te llevé a la cancha, te despejé y siempre traté de alejarte de ese pibe”, escribió una de sus amigas en Facebook.
Los chats reconstruyen así distintos episodios que habían despertado preocupación en el entorno de la joven y muestran que Camila buscaba ayuda, pero encontraba obstáculos para poder alejarse.
En otro tramo de la conversación, después de explicar que Barrionuevo no le permitía irse, Camila mencionó que había otras personas en el lugar. “Está la madre y la amiga de la madre, ni se mete”, escribió.