Condenaron a prisión perpetua a la mujer que asesinó a su novio por celos, en González Catán
El Tribunal Oral Criminal N° 4 de La Matanza condenó a prisión perpetua a Natacha Araceli Palavecino (34), tras hallarla culpable de asesinar a puñaladas a su novio, Mariano Grinspun, en un hecho ocurrido en González Catán en 2024. Según el fallo, la mujer actuó movida por celos luego de que una mujer saludara a la víctima en la vía pública.
La sentencia, dictada lunes pasado, la encontró culpable de homicidio agravado por el vínculo y rechazó la hipótesis de emoción violenta planteada por la defensa. La pena había sido solicitada por el fiscal de juicio de la UFI Nº15 de La Matanza, Sergio Antin.
De acuerdo con la acusación, el ataque se produjo luego de un episodio previo de violencia contra Ludmila Corvalán, ex compañera de colegio de Grinspun. Testimonios señalaron que, antes del crimen, Palavecino había confrontado a la joven por haber saludado a su pareja y la hirió con tres puñaladas.
El hecho se registró el 21 de octubre de 2024 en la calle Balboa al 3100. Las cámaras de seguridad captaron tanto la discusión previa como el momento exacto del ataque. Tras la agresión, la imputada pidió auxilio.
Durante el juicio, vecinos que presenciaron la escena declararon que escucharon a la acusada exigirle a Grinspun que le “pidiera perdón por estar con esa puta”, mientras lo agredía físicamente con golpes y patadas en la cabeza. Además, dieron aviso al 911 al ver la situación.
El expediente también reveló que Palavecino ya tenía antecedentes penales: en 2021 había sido condenada a un año de prisión en suspenso por lesiones leves a otra ex pareja, a quien también atacó con un arma blanca.
El informe forense determinó que la muerte de Mariano Grinspun ocurrió por una herida punzante en el tórax.
En el debate, la defensa —a cargo de la letrada Pilar Sagastume— sostuvo que la acusada actuó en un contexto de violencia de género y en defensa propia. Sin embargo, el tribunal consideró que no existían denuncias previas ni pruebas que respalden esa versión, ni tampoco testimonios que acreditaran agresiones por parte de la víctima.
Según el relato de Mónica Ester, madre de Grinspun, su hijo había sido víctima de episodios previos de violencia y había recibido atención médica por heridas de arma blanca meses antes del homicidio. Ese antecedente derivó en una denuncia y en una restricción de acercamiento de 300 metros, dictada en agosto de 2024, aunque la pareja continuó conviviendo.
Durante el juicio, el informe forense determinó que la muerte del joven de 22 años se produjo por una única herida punzante en el tórax. Asimismo, se indicó que Palavecino no respondió cuando fue consultada sobre el hecho durante su declaración.
Tanto la fiscalía como la querella, representada por el abogado Matías Melian, coincidieron en que las pruebas reunidas demostraban que se trató de un homicidio agravado por el vínculo.
Por último, testigos señalaron que, tras el crimen, la acusada mostró alteraciones emocionales durante su traslado en el patrullero, donde llegó a golpearse contra la puerta del vehículo. El tribunal, finalmente, resolvió aplicar la pena de prisión perpetua.

