Fenómeno del Niño: Ecologistas se oponen a la baja de la cota del Dique Roggero en Moreno
Trece organizaciones ambientalistas salieron a oponerse la disminución del volumen del Lago San Francisco, que es contenido en Moreno por el Dique Roggero, en el límite con Merlo y en el nacimiento de la cuenca del Río Reconquista. La Dirección Hidráulica de la Provincia considera que al bajar la cota de la represa se podrá contar «con mayor capacidad de respuesta» ante eventuales crecidas asociadas a las lluvias, consecuencia del fenómeno del Niño.
El procedimiento prevé un descenso de aproximadamente 10 centímetros diarios como máximo. En esta primera etapa, el nivel pasará de la cota actual de 18,68 a 17,25 metros, según la referencia IGN utilizada en el informe oficial.
La operación demandaría al menos dos semanas, aunque los plazos dependerán de las condiciones meteorológicas y de las lluvias que se registren durante el operativo. La modificación tendrá un efecto visible sobre el paisaje: la superficie del espejo de agua, que actualmente ocupa unas 760 hectáreas, podría reducirse hasta aproximadamente 200 hectáreas.
Se trata de una variación temporal que permitirá generar un volumen de resguardo para amortiguar eventuales crecidas.
La medida generó críticas de los ecologistas. En un documento firmado por ACEN, APROMAC, Ambientalistas Dique Roggero, Asamblea Socio Ambiental de Ituzaingó, COEPSA, Isla Verde, MaHur, entre otras ONGs, salieron a exigir mayor «transparencia, evaluación ambiental y participación democrática en la gestión de la cuenca del Reconquista».
«La gacetilla oficial anuncia una reducción de la cota del embalse de 18,68 a 17,25 IGN, disminuyendo el espejo de agua de aproximadamente 760 a 200 hectáreas, con posibilidad de una segunda etapa. Estamos hablando de una transformación de enorme magnitud para el Lago San Francisco y sus humedales, ecosistemas que albergan biodiversidad y cumplen funciones fundamentales en la regulación hídrica», explicaron en el comunicado conjunto de hoy.


«Nos preocupa el uso del miedo asociado al fenómeno de El Niño para justificar intervenciones hidráulicas sin explicar los riesgos concretos de cada territorio. Exigimos que se publiquen los pronósticos, escenarios hidrológicos y estudios específicos que fundamentan las decisiones en la cuenca alta, media y baja del Reconquista».
«No cuestionamos la necesidad de reparar la presa ni de realizar obras para prevenir inundaciones. Cuestionamos que se avance sin información pública, evaluaciones ambientales y participación comunitaria», aclararon las organizaciones.
Pero advirtieron: «El antecedente de agosto de 1992, cuando la apertura de las compuertas fue seguida por una mortandad masiva de peces documentada por la prensa, obliga a actuar con responsabilidad».
«La obra de refuncionalización, financiada por el BID y ejecutada por Centro Construcciones S.A., también plantea preguntas: ¿qué trabajos se realizaron?, ¿qué falta ejecutar?, ¿qué relación existe entre las reparaciones y el actual descenso del embalse?, ¿quién elaboró los informes técnicos y quién verificó sus conclusiones?», se preguntan los ambientalistas.
La presa Ingeniero Roggero constituye una de las principales obras de regulación hídrica de la cuenca alta del río Reconquista. Construida en la década de 1970, integra un sistema de protección que también incluye las presas El Durazno e Ingeniero Marín, además de compuertas en la cuenca media y diez estaciones de bombeo en la cuenca inferior.
Según la información oficial, las maniobras de la Provincia se realizarán en el marco del Plan de Gestión del Riesgo frente al Cambio Climático. Hidráulica sostiene que el descenso controlado permitirá incrementar la capacidad de almacenamiento de la presa sin interrumpir el caudal ecológico de base que necesita el río Reconquista.